Muchos sentimos vivir tiempos oscuros y que de alguna manera somos almas tristes deambulando en esos tiempos oscuros.
Crónica de una humanidad a la deriva en el tiempo sin tiempo

Esa imagen domina la mayoría de nuestros días. No como visita ocasional sino como huésped permanente que se instaló sin pedir permiso y reorganizó los muebles a su gusto. Nada parece traer soluciones de fondo —solo pequeñas dosis de paliativos para sobrevivir el día a día, anestesias suaves para no sentir demasiado lo que está pasando.
Y sin embargo, aquí seguimos. Buscando. Preguntando. Resistiendo a nuestra manera.
Se fueron los seres que nos guían
Suena extraño planteárselo, pero fue el comentario de un lector –comentario citado- lo que me obligó a detenerme frente a esa pregunta como frente a un espejo incómodo. Responderle implicó analizar su razonamiento con honestidad, y fue muy difícil decirle lo contrario porque en el fondo, algo de razón tenía.
¿Dónde están los grandes guías? ¿Los maestros que aparecían en los momentos de oscuridad colectiva? ¿Los chamanes que cruzaban mundos, los sabios que hablaban desde el fuego, los ancianos cuya sola presencia ordenaba el caos interno?
No es que hayan desaparecido. Es que sus voces ya no logran atravesar el ruido. O peor aún —y esto duele más— es que nosotros ya no sabemos escucharlas.
Un mundo sin horizonte a la vista

Seguramente, como están dadas las cartas en esta mesa de juego llamada vida, difícilmente se pueda revertir el juego sin ayuda de la inteligencia divina o por mediación de sus esferas de luz. Son tiempos oscuros, de una oscuridad dominante que lentamente ha tomado control de casi todo: los alimentos, la medicina, las energías, los gobiernos y los medios de comunicación.
Y si a eso le sumamos esta suerte de blackout espiritual —silencioso, invisible, sin declaración oficial— no hay manera de que la humanidad por sí sola se rebele y dé un paso hacia su trascendencia.
Cada voz que se levanta es callada. O cada intención, vigilada. Cada paso afuera del plato del control, señalado. Y ni siquiera necesitan violencia para lograrlo. Con el ridículo alcanza. O con el «no te metas» alcanza. Con la indiferencia social les basta y les sobra. Es el arma más silenciosa y más eficiente que han encontrado: hacer que parezcas un loco inofensivo mientras el mundo sigue girando en su inercia.
El tiempo sin tiempo
Desde aquella fecha del 2012 en que el calendario maya nos avisó que pisábamos el tiempo sin tiempo, todo fue una sucesión de días oscuros y almas tristes deambulando por la vida sin las viejas voces que antes eran brújula.
No es metáfora poética. Es diagnóstico colectivo de muchas corrientes espirituales para explicar de alguna manera estos tiempos oscuros.
Todos los pueblos originarios lo saben y lo dicen en sus respectivas lenguas y cosmovisiones. No pueden explicarlo con palabras que el mundo occidental acepte, simplemente lo saben porque así lo sienten, porque lo llevan en la sangre y en la memoria del linaje. Un chamán mexicano con quien tuve el privilegio de cruzar palabras me confió algo que todavía resuena: que al mundo de los muertos baja cuantas veces lo desea, que ese camino lo conoce como la palma de su mano. Pero al mundo superior ya no puede viajar más. Y lo más perturbador: ni siquiera sabe por qué. Solo sabe que algo cerró esa puerta.
Eso no es un hombre confundido. Eso es un testigo lúcido de algo que nos excede a todos.
No confundamos el día fuera del tiempo maya, que es un es un día de pausa, de reflexión y de armonización con la naturaleza y el universo y que se utilizaba para sincronizacion, con el tiempo fuera del tiempo. Ese es el tiempo que sigue al final del calendario maya.
Un confundido entre tantos

Confieso —y lo hago sin pudor porque creo que la honestidad espiritual vale más que cualquier pose de iluminado— que a veces tengo dudas sobre si mi práctica espiritual sirve de algo.
Sé que no tengo que esperar frutos. Lo sé. Pero los espero igual. Me pregunto si no me estaré autoengañando, si no seré más que un mamífero con ínfulas de trascendencia, bien intencionado pero fundamentalmente perdido. Y sin embargo, algo en mí sigue creyendo en algo superior. Sigue esperando. Sigue encendiendo la llama aunque el viento sople fuerte.
Cuando logro serenarme —cuando el ruido interno baja un poco— me digo que no hay que esperar nada. Que solo hay que mejorar el amor propio para saber poner límites, porque no todos merecen nuestra energía ni nuestra apertura. Que hay que alejar a los parásitos energéticos y dejar entrar a aquellos que agradecen, que suman, que aportan algo real.
Y entonces vuelven a mi mente las palabras de Pedro —un viejo chamán de Molinari disfrazado de artesano, como suelen disfrazarse los que realmente saben— que una vez me dijo con esa simpleza que tienen los maestros verdaderos:
«Si te sirve de apoyo, sirve. Si no, lo dejás.»
Y tenía razón…
El espíritu increado en este plano no es una práctica. No se ejercita como un músculo ni se perfecciona como una técnica. El alma sí lo es —el alma es el campo de entrenamiento, la arcilla, el lugar donde la experiencia deja su marca. Pero el espíritu llega o no llega. Se abre o permanece cerrado. Y nadie —absolutamente nadie— puede forzarlo.
La triste y hermosa verdad es que la única finalidad real en este mundo, vida tras vida, es salir de esta trampa de encadenamiento demiúrgico. Cuanto más te acerques a tu esencia original, más energía manejarás. Y eso mueve todo. Es sutil pero poderoso, y así funciona este mundo —con nosotros adentro, a veces sin saberlo.
Una mirada científica que no desentona

Entre tantas lecturas, palabras y reflexiones, la mirada científica no deja de ser interesante y —lo que es más notable— integradora con todo lo anterior.
El subconsciente se comunica con la parte espiritual no encarnada —el yo superior, como prefieren llamarlo algunos— a través de lo que ciertos investigadores denominan el cordón dorado: no otra cosa que un paquete de frecuencias por donde la información entra y sale, como una autopista invisible entre dimensiones.
Si bloqueas esas frecuencias, bloqueas la comunicación espiritual. Simple como eso.
La metáfora que más claramente lo ilustra es esta: es idéntico a bloquear las frecuencias celulares dentro de un establecimiento penitenciario. Adentro pueden tener los aparatos que quieran. Ninguno se va a comunicar con el exterior. Los teléfonos existen, funcionan, reproducen música, sacan fotos, guardan notas. Pero no comunican.
Y entonces viene la pregunta del científico —esa pregunta que parece inocente pero tiene filo de bisturí:
¿Por qué crees que hay tanta «libertad espiritual» aparente en un mundo tan dominado por la oscuridad?
La respuesta es simple y deducible. Una espiritualidad bloqueada en su conexión externa sirve de consuelo. Sirve de música en la celda. Sirve para no enloquecer. Pero no sirve para comunicarse con algo mayor, para recibir guía real, para trascender. Entretiene pero no comunica. Y esa diferencia —tan sutil, tan enorme— lo cambia todo. Tiempos oscuros.
A modo de conclusión: seguir encendiendo la llama
No tengo respuestas definitivas. Nadie honesto las tiene.
Lo que sí tengo es la certeza —frágil a veces, inquebrantable otras— de que la llama interior no se apaga aunque no podamos ver adónde alumbra. De que hay algo en el ser humano que sigue buscando aunque no sepa qué busca. De que los tiempos oscuros, por definición, tienen un límite que no podemos ver desde adentro de la oscuridad.
Los pueblos originarios también dicen algo más, algo que los calendarios y las profecías siempre agregan como nota al pie: que después del tiempo sin tiempo, viene algo que no tiene nombre todavía. Que las palabras para describirlo aún no fueron inventadas.
Quizás esa sea, en el fondo, la única esperanza que vale la pena sostener. No la del resultado inmediato, no la del despertar colectivo en términos de noticia, sino la de seguir siendo —con dudas, con caídas, con confesiones incómodas como esta— alguien que no se rinde del todo.
Alguien que sigue encendiendo la llama, aunque no sepa muy bien para qué aunque caminemos en tiempos oscuros.
¿Y vos? ¿Sentís ese bloqueo del que hablamos hoy? ¿Encontraste alguna forma de seguir conectado a pesar de todo? ¿Crees vivimos tiempos oscuros? Las voces de quienes leen este espacio son parte de él. Siempre.

Feliz Vida 😊
Las fotos están en su rinconcito 📷
Muy interesante… Por donde empiezo…?
Antes de tomarme el momento blog/infu, he pensado en la actitud ganador-perdedor que tiene la gente en su vida, en ocasiones se cogen ese rol o se lo autoimponen por circunstancias que les van aconteciendo. Lo veo en casa, compañeros de trabajo…
Y si somos nosotros mismos los qué nos saboteamos a niveles subconscientes, espirituales y demás?
Puede tener que ver esto, con la humanidad a la deriva, que comentas… ?
Los seres que nos guían no se van, a mi parecer, quizás los bloqueamos o de alguna forma nos dejan hacer las cosas a nuestra manera… Aunque no lo hagamos de la mejor forma posible.
¿Por qué hay tanta libertad espiritual?… Dicho de otra forma, ¿Por qué van a tener miedo de la libertad espiritual, de un porcentaje » pequeño» de la humanidad?… Somos un problema insignificante…
Qué piensan que sólo nos entretenemos, mejor… Así no molestan.
La llama sigue encendida.
Es algo que no busca aprobación. Sólo… Es y ya está.
El despertar colectivo, sinceramente, no me preocupa, me ocupo con lo mío, que ya es bastante.
Siento el bloqueo?… A veces sí, pero yo soy el único culpable.
Sigo conectado?… Por supuesto que sí.
Tiempos oscuros?… Paso de ellos.
Hay posts que me gustan más qué otros. Pero de lo que no tengo dudas es de que respeto y admiro tú trabajo, dedicación y seriedad con lo que haces.
Este espacio abierto gratuitamente, donde investigar, exponer inquietudes, buscar ayuda y consejo, aprender de las experiencias y saberes de otras personas, es un lujo. Algo qué debemos cuidar entre todos, a pesar de los vaivenes que todos tenemos.
Gracias!!
Amigo sabio, otra semana continúa su rumbo, pero el horizonte es amplio y las nubes grises están desapareciendo…
Un abrazo enorme desde el otro lado de ese horizonte luminoso.
Cuidate mucho!!
Lagartija Brava, llegas esta semana con una claridad que hace bien leer 😃
Paso de los tiempos oscuros, me ocupo con lo mío, la llama sigue encendida. Eso no es indiferencia, es sabiduría práctica. Y tiene mucho valor en medio de todo lo que se siente afuera.
Déjame contarte algo sobre este post porque también tuvo su origen como todo lo que escribo.
Hay momentos donde miro lo que pasa en el mundo y siento una angustia colectiva que no se va. Un puñado de almas desquiciadas o directamente desalmadas jugando a la guerra, llenando de dolor y oscuridad todo lo que tocan, con el poder y la fuerza para hacerlo y sin que nadie pueda detenerlos. Y en esos momentos uno acude a lo espiritual, pide, busca, llama. Y encuentra silencio. Y vienen las frases de siempre, pedid y recibiréis, buscad y encontraréis, y el vacío responde igual. Ese es el origen de estas palabras. No la teoría sino la impotencia real.
Y tu pregunta sobre el autosabotaje es de las más honestas que se pueden hacer. Sí, nos bloqueamos. A niveles que muchas veces ni vemos. Y quizás algo de ese mecanismo humano se replica en escalas más grandes. Una humanidad que en su mayoría prefiere el sueño a la incomodidad del despertar termina construyendo colectivamente sus propias cadenas sin que nadie desde afuera tenga que hacer demasiado.
Sobre por qué hay tanta libertad espiritual para los que despiertan, creo que tienes razón en algo que dices casi de broma pero no lo es tanto. Somos un porcentaje pequeño y quizás nos subestiman. O quizás simplemente el despertar genuino no amenaza los sistemas de poder porque ocurre en silencio, sin banderas ni ejércitos. Y en ese silencio es donde está su fuerza real. Puedes hacer tu propia encuesta, elige un tema cualquiera de los que llamamos «difíciles» -control social, inmigración dirigida, cielos tóxicos, reseteo económico y cien etc más- y habla de ello con diez personas cualquiera, verás que una o dos conocen algunos de los temas y que necesitas al menos preguntar a veinte para encontrar una realmente interesada y preocupada por ello; el resto simplemente vive por las consignas que impone la matrix social como trabajar, tener las redes al día, cambiar el coche y cierran oídos y ojos a todo lo que los aparta de su zona de confort.
La llama que nosotros a diario encendemos, no busca aprobación y simplemente es, esa es la más difícil de apagar.
Gracias por cuidar este espacio con tu presencia de cada semana. Eso también es un acto de luz en tiempos oscuros.
Aquí en este rincón del mundo sopla el viento sur frío y llovizna. El invierno llega antes de tiempo. Pero el horizonte que describes desde el otro lado se siente igual.
Abrazo enorme amigo. Cuídate mucho tú también. 🙏🤗✨
Hola! Interesante observación sobre los tiempos que corren. Coincido que vivimos tiempos oscuros y turbulentos, estamos atravesando un cambio de Era y como tal, hasta que todo se acomode el desorden y el caos es brutal. Percibo en la gente mucha confusión, desolación y por momentos desesperación. Pareciera ser que cuánto más oscuro es el tiempo que atravesamos más gente dedicada a terapias alternativas surge, prometiendo sanación y recetas mágicas para «soltar» el dolor liberar ancentros y conquistar la felicidad deseada (dualidad mental). En lo personal, imparto clases de Kundalini Yoga, el yoga de la consciencia y desde mi humildisimo lugar intento que los alumnos se conecten consigo mismos, con su cuerpo, sus emociones y sobre todo con el flujo de la respiración, trabajo muchisimo con sonido y frecuencias que ayuden a liberar tensiones mentales para poder relajar el sistema nervioso que está totalmente colapsado por la saturación de información que se maneja. Para mi no existen remedios mágicos ni recetas milagrosas, LA SALIDA ES HACIA ADENTRO, por lo que es imperioso volver al centro, a dejar de huir de si mismos, a volver al silencio aunque sea incómodo. Siento que hay tanta desesperación que en vez de ir hacia adentro intentando encontrar el Norte perdido y la conexión genuina, la gente escapa de si misma entregando su poder a falsos gurúes. Resultado : más desolación y más desesperación. Está muy bien ser buscadores, (lo soy desde que tengo uso de razón) lo que creo que tenemos que recordar a modo de mantra, mientras terminamos de atravesar estos tiempos oscuros, es que somos almas viviendo una experiencia humana, y como tal, tenemos que permitirnos fluir, experimentar y surfear la ola de la vida con la mayor flexibilidad posible para no rompernos en el camino y sobre todo tener en cuenta que todos estamos en el mismo océano sintiendo cosas similares asi que estar juntos en comunidad y contensión quizás ayude para formar bases sólidas para la nueva humanidad que se está gestando. Abrazo enorme desde nuestras Pampas. gracias siempre por tus reflexiones. Preet Gobinde Kaur
Andrea, Preet Gobinde Kaur, qué alegría que hayas llegado hasta aquí y con tanto para decir y dar.
Lo que cuentas, desde tu práctica es exactamente lo opuesto al mercado espiritual del que hablamos. No recetas mágicas, no promesas de liberación exprés, no gurú que te salva. Sino respiración, silencio, cuerpo, centro. La salida es hacia adentro. Eso es todo. Y eso es lo más difícil de vender precisamente porque no es cómodo ni rápido ni espectacular.
Tienes razón en que cuanto más oscuro el tiempo más oferta espiritual aparece. Y no necesariamente porque haya más despertar genuino sino porque hay más desesperación buscando salida rápida. Y la desesperación es el mejor cliente de los vendedores de humo. Paga lo que le pidan con tal de no tener que quedarse quieta frente a sí misma.
Porque eso es lo que más asusta. El silencio propio. Ese que el Kundalini Yoga invita a habitar desde adentro del cuerpo, desde la respiración, desde el sonido que no entretiene sino que despierta.
Lo que dices sobre el sistema nervioso colapsado por la saturación de información es además uno de los puntos más prácticos y más ignoradas de estos tiempos. No es solo un problema espiritual, es un problema fisiológico real. Y trabajar desde el cuerpo, desde la frecuencia, desde la respiración consciente, es una de las pocas respuestas verdaderas que existen.
Y esa imagen final, todos en el mismo océano sintiendo cosas similares, la comunidad como base sólida para la nueva humanidad que se gesta, eso resuena muy profundo. Porque la nueva humanidad no va a nacer de iluminados solitarios sino de almas que aprendieron a sostenerse mutuamente mientras atravesaban lo oscuro juntas.
Gracias por tu trabajo, por tu presencia y por llegar desde nuestras Pampas con tanto.
Abrazo enorme de vuelta alma bella 🙏✨
Buen articulo para comenzar y luego me identifica todo lo que dices.
Todos estamos como llenos de angustia de una extraña sensación de tristeza, de como si tuvieras algo que hacer y te falta el tiempo y no sabes porque.
Me encanta lo que dice esa lectora que hace yoga y lo que siente y aporta desde su espacio. Hermoso porque habla que todavía hay almas buenas y aunque estemos solos en esa suerte de abandono espiritual, hay fibra para seguir adelante.
Abrazo 🤗
Karina, gusto en leerte 😃
Coincido contigo en adherir a las palabras de Andrea y más aún en valorar su aporte a un mundo mejor.
Esa sensación de tristeza de la que muchas personas hablan, esa expresión de angustia que parece ya parte de todos nosotros y molestias de muchas clases, dolores de cabeza que persisten, malhumor general, la ves tú, ella y muchos de nosotros; es como un nuevo estado general. Al margen de las razones que podríamos decir son la causa, cierto es que aún subiéndolas tampoco está a nuestro alcance darles solución.
Hay quienes se quedan con eso, otros siguen buscando, preguntando y así aparecen los vacíos dinde deberían estar los seres de luz superiores o que tienen conexión con el más allá de este plano o sus respuestas.
Buscar adentro nuestro, mirar adelante y sostener la luz de nuestra esencia siempre encendida. Nos merecemos un hermoso amanecer 🙏💫
Este post me ha llegado al alma, ese cuyo reflejo se ve en los ojos que sólo seres muy especiales saben reconocer allá donde no hay tiempo ni espacio, gracias.
<>: «Las cuatro nobles verdades», explicadas por el Dalai Lama en un bello ensayo; eso es lo que me está sirviendo para mantener la esperanza en la humanidad en estos tiempos de oscuridad, parcial, pues la luz sigue existiendo y trabajando, pero parece que no sepamos verla o no nos atrevamos a mirarla, no sea que nos ciegue.
¿Y si nos atrevemos a soltar? No es fácil, la tristeza nos seguirá visitando y poniendo a prueba cuando menos lo esperemos, pero nos permitirá pasar del sufrimiento a la paz e incluso más allá, a la cesación.
¿Y si eso tampoco funciona? Algo seguro que habremos aprendido en el camino y eso nada ni nadie lo podrá velar.
Namaste, bella alma 🙏🏼
Perdón, el editor eliminó la cita que había sacado de tu post y que no era otra que la de Pedro, el viejo Chamán de Molinari.
Jajaja, mira, te decía que seguro quisiste copiar la frase y ¡pum! te encontraste con que no se copiaba… ¡Sorpresa! 😅 Eso es porque tiene un protector anti-copionas (una triste necesidad).
Resulta que una página muuuuy comercial de chamanismo —de esas que venden cursitos, iniciaciones express y hasta piedras con reset emocional incluido— andaba tomando contenido de puntitas de pie, sin hacer ruidito, como ninjas místicas… pero chapuceras. ¡JA!
Lo más triste del caso (y aquí va lo serio con un deje de humor amargo) es que ese tipo de chamanismo es justo el que no comparto. El que convierte un saber milenario —que se recibe con el corazón abierto y los brazos en cruz, no en posición de cobro— en un catálogo de ofertas. Y lo peor: ni siquiera se molestaron en viajar a esos rincones del mundo a empaparse de verdad. Todo desde el escritorio y el copiar-pegar.
Cosas de la vida, mi querida amiga… cosas tristes de estos mundos digitales donde hasta el alma se vuelve «contenido».
Pero tú y yo lo sabemos: el respeto no se copia, se vive.
Así que te mando un abrazo de viento… de esos que llegan sin permiso, pero con buena vibra. 🌬️💚
Yo Soy, qué manera tan delicada y tan profunda de llegar, gracias 🙏
Esos ojos que reconocen el alma donde no hay tiempo ni espacio, sí, existen. Y cuando se encuentran algo se asienta en silencio sin necesidad de palabras.
Las cuatro nobles verdades del Buda como apoyo en tiempos oscuros es una elección muy sabia de tu parte. Porque no prometen que el sufrimiento desaparezca sino algo más honesto y más profundo: que puede comprenderse, que tiene origen, que tiene cese y que hay un camino. No es optimismo fácil, en realidad es lucidez compasiva.
Y esa pregunta tuya, ¿y si nos atrevemos a soltar?, tiene toda la sabiduría del Buda y toda la simpleza de Pedro el chamán de Molinari que el editor se empeñó en borrar pero que vive igual en quien lo leyó. -Ya te comento algo al respecto en tu aclaración – Porque eso es exactamente lo que él decía con esa simpleza que tienen los que realmente saben. Si te sirve de apoyo, sirve. Si no, lo dejás.
Soltar no es rendirse. Es dejar de cargar lo que ya cumplió su función.
Namaste bella alma. 🙏✨
Que hermosa publicación, será lámpara en esta oscura sociedad 🤔
Dios así lo permita 🙏
No puedo decir la mejor que he leído de ti, tocas tantas cosas, saltas de las almas a las hadas y vuelves con los malos de esta vida y cuando pareciera que vamos a llorar, te vuelves optimismo y sabes izar las velas, vaya que sí lo sabes.
No puedo comentar mucho, soy poco habitual para escribir y menos hábil para hacerlo pero te dire algo: si por una vez dejásemos el miedo y la comodidad, nosotros con solo pararnos en la puerta de nuestros hogares y nada hacer, se acaban los malos de las guerras, los locos que quieren desaparecer naciones, los que sueñan con los holocaustos y los que mientras tanto no paran de matar niños y personas porque simplemente los odian por ser diferentes a su raza supremasista.
Con solo pararnos se acaban los gobiernos corruptos, los que viven a costa del sueño y sudor ajeno, los oscuros al final de cuentas y sin oscuros la sociedad se vuelve menos oscura aunque difícilmente luminosa o despierta.
Gracias de corazón, a veces eres voz de tantos que sufrimos a los que manejan este mundo en silencio
Florencia, qué verdad tan grande y tan sencilla la que compartes. Y qué valiente decirla así, con esa claridad sin adornos.
Tienes razón en mucho de lo que dices, que los poderosos saben mejor que nadie y por eso le temen tanto. Sin nuestra participación, sin nuestro miedo, sin nuestra obediencia silenciosa, nada de lo que construyeron se sostiene solo. Las guerras necesitan soldados. Los gobiernos corruptos necesitan ciudadanos que miren para otro lado. Los que odian necesitan que el resto calle.
Son muy pocos los que mueven los hilos. Muy pocos. Y sin embargo mueven el mundo porque la mayoría les presta la fuerza que ellos solos no tienen.
Pararse en la puerta y no hacer nada. Eso que describes es la desobediencia más pura y más poderosa que existe. No la violencia que los alimenta sino el silencio que los ignora.
Gracias por decirlo aunque digas que no eres hábil para escribir. Porque lo que acabas de escribir vale más que muchos discursos largos.
Un abrazo enorme de viento a la distancia y de corazón. 🙏✨
Tiempos oscuros y almas tristes.
Nunca habría definido mejor, la situación actual.
Hoy en día y casi periódicamente, me pregunto yo también si la espiritualidad, la búsqueda y el afán por descubrir y comprender, me llevan a algún lado. A días pienso que no, en otros pienso que quizás. Pero a la vez, siento que no hay otro camino, que seguir adelante.
Lo cierto, es que a menudo me siento decepcionado, perdido, abatido.. y solo. Tremendamente solo. Aún así, suelo decirme que mientras siga en este mundo, y aunque solo sea por acompañar a todos los seres buenos que aquí habitan, hay que seguir estando.
En particular, ya no espero nada -ni bueno ni malo-, como tampoco espero ese nuevo mundo que el Maestro nos anuncio hace 2.000 años. Observando el devenir de este, ni siquiera siento ilusión por uno nuevo. Con este mundo, creo que ya he tenido suficiente.
Se dice que a personas como yo, que no comprendemos la razón ni el motivo de tanta crueldad, donde el mal campa a sus anchas sin ningún freno ni repercusión, se nos explicará en los Cielos, el sentido de todo esto. Espero al menos, que la explicación sea buena..
En fin, podría seguir escribiendo mucho mas al respecto, pero no pretendo desmoralizar a nadie, aunque mi escrito en sí, ya es bastante catastrófico. Lo siento.
A día de hoy, creo que tan solo me queda un propósito; mantenerme lo mas humano posible, en un mundo de locos.
Un abrazo
Barón Rojo, no tienes nada que lamentar. Lo que escribes no desmoraliza. Simplemente estás diciendo algo que muchísimas almas sienten pero no se atreven a decirlo en voz alta.
Y eso que dices, tremendamente solo, me llega muy adentro. Porque es exactamente lo que describe esta época desde adentro. No es debilidad ni es rendirse, aunque pensemos que eso hacemos al decirlo o reconocerlo. Es el peso real de caminar despierto en un mundo que duerme y celebra su sueño.
Déjame contarte algo. La casilla de correo está que explota. Personas que no se animan a comentar en público pero escriben en privado diciendo exactamente lo mismo que tú. La angustia sin causa que se siente día tras día, el hastío de la violencia, la sensación de lejanía espiritual, el silencio de los guías. Hasta sacerdotes confesando que están más perdidos que sus feligreses. No es tuyo este peso Barón Rojo. Es de toda una generación que siente que algo se rompió y no sabe cómo nombrarlo. Creo que todos estamos faltos de palabras para nombrar lo que nos agobia día tras día, lo que vemos o sentimos y no podemos contar o explicar.
Eso que te digo no lo hace más fácil. Pero al menos dice que no estás solo en la soledad. Que paradoja tan cruel y tan real.
Lo que dices al final me parece de una lucidez extraordinaria. Mantenerme lo más humano posible en un mundo de locos. Es una frase increíble porque tiene en sí una gran verdad. Eso es quizás lo más grande que se puede hacer ahora mismo. No salvar el mundo. No despertar a las masas. Solo no perder la humanidad propia mientras todo alrededor parece perderla.
Y eso de seguir estando aunque sea para acompañar a los seres buenos que habitan este mundo, eso también es un propósito real. Yo suelo decir que todos somos sabios en zapatillas buscando atarnos los cordones entre todos para simplemente así evitar el tropiezo. Más real que muchas misiones cósmicas que se venden por ahí.
No esperes la explicación de los cielos para saber que lo que sientes tiene valor. Ya lo tiene adentro tuyo. Ahora, En cada palabra honesta que escribes; muchas cosas de las que dices te la dicho ese Dios que habita en tu corazón y que muchos buscan afuera o en alguna iglesia.
Un abrazo enorme y de verdad. 🙏✨