Hay palabras que no se comprenden con la mente, sino con el silencio interior.
Reiki es una de ellas.
Se lo llama terapia, técnica, método.
Pero en su esencia, Reiki es un acto de recordar.
Recordar que el equilibrio siempre estuvo allí, que el cuerpo sabe regresar a la armonía cuando la mente deja de resistir.
Recordar que la energía no se crea ni se pierde, solo fluye… o se bloquea.
Y cuando fluye, sana.
Energía: el lenguaje silencioso de la vida
Todo es energía.
No como una metáfora, sino como una realidad profunda.
La energía circula en el latido del corazón, en el crecimiento de una planta, en el pensamiento que aparece sin ser llamado.
Reiki trabaja precisamente allí: en ese plano invisible donde el desequilibrio comienza antes de manifestarse en el cuerpo.
No es la mano la que sana. Es la energía que la mano permite atravesar.
El practicante no es el origen. Es el puente.
La energía no pertenece al reikista. Pertenece al universo.
El reikista simplemente recuerda cómo dejarla pasar.
Un origen reciente, una raíz ancestral
Aunque el nombre Reiki nació en Japón a principios del siglo XX, a través de Mikao Usui, la práctica de sanar con las manos es tan antigua como la humanidad.
Mucho antes de que tuviera nombre, ya existía el gesto.
Las manos sobre la frente de un hijo enfermo; sobre el pecho de quien llora. Las manos sobre el dolor, sin saber por qué… pero sabiendo que allí deben estar.
Todas las tradiciones, de un modo u otro, conocieron este lenguaje.
Usui no inventó la energía.
Le dio una forma de enseñanza.
Le dio un camino.
Ser canal: desaparecer para que la energía pase
Uno de los conceptos más importantes en Reiki es el de convertirse en canal.
Ser canal no significa poseer un poder. Significa no interferir.
El ego no sana. La energía sana.
Por eso, el estado interior del reikista es esencial.
Su calma, su claridad y su coherencia.
Porque la energía fluye con mayor pureza cuando el canal está en armonía consigo mismo.
No es un título el que convierte a alguien en canal. Es su estado de conciencia.
No es el certificado. Es la presencia.
Tu puedes ser un canal.
El reikista es una persona común, todos y cualquiera lo puede ser.
Simplemente que antes ha sido de alguna facil de explicar “sintonizado” para conectar con más precisión esa energía universal y luego poder volcarla a través de él, a una planta, una cosa, un animal o una persona -todo puede ser objeto de reiki- Además que sin dudas se puede ir perfeccionando la habilidad en ese proceso.
Después aparece el ingenio de los buscadores de oro que dividieron el proceso en «cursos» a cada uno le pusieron un precio cada vez más elevado y voilá $$
Por eso habrás escuchado: nivel uno, dos, tres, maestría, súper maestría, recontra maestría y bla bla bla.
Entonces si importa como ha sido convertido en canal la persona que después va a impartir el reiki.
Saca tú mismo tus propias conclusiones de un curso virtual y un certificado enviado por correo -eso sí son caros, bien, bien caros-
Qué sucede en una sesión: el regreso al silencio
Una sesión de Reiki es, en apariencia, algo simple.
Una persona recostada.
Un ambiente en calma.
Unas manos que se posan o se acercan.
Y sin embargo, en ese silencio, algo profundo ocurre.
El cuerpo entra en un estado de descanso que rara vez alcanza en la vida cotidiana.
La mente se aquieta.
La respiración se vuelve más profunda.
Y allí, en ese espacio sin ruido, el sistema comienza a reorganizarse.
No porque alguien lo obligue.
Sino porque finalmente tiene el espacio para hacerlo.
El Reiki no impone.
Permite.
Cuando el camino encuentra sus propias respuestas
Quien ha practicado Reiki conoce algo que no puede explicarse completamente.
Esa sensación de calor en las manos.
Ese pulso invisible.
Esa certeza de que algo fluye.
También conoce las preguntas.
Las estructuras, las normas. Las formas humanas que intentan organizar lo que es, en esencia, libre.
Algunas enseñanzas dicen que debe cobrarse.
Pero el alma sabe que el intercambio verdadero no siempre es monetario.
Dar desde el corazón siempre ha encontrado su propia forma de equilibrio.
Una palabra.
Un gesto.
Un objeto creado con amor.
El universo no mide en monedas.
Mide en coherencia.
Una anécdota
Soy reikista. Incluso aprendí a enviar energía a distancia. Sin embargo, hace tiempo dejé de practicarlo de manera formal.
Por principios personales, jamás he involucrado dinero en temas de sanación, chamanismo, temazcales o cualquier práctica espiritual.
Para mí, lo sagrado no tiene precio. Pero en cierta ocasión me dijeron que el reiki no debía darse sin cobrar.
Como buen buscador de respuestas, pregunté:
—¿Por qué no?
Entonces me contaron una historia.
Decían que en cierta oportunidad Mikao Usui caminaba por una calle donde veía siempre a las mismas personas pidiendo limosna. Él les daba ayuda cada vez, hasta que notó que su situación no cambiaba. Según este relato, comprendió que, al no valorar lo recibido, aquellas personas permanecían en el mismo lugar.
La historia continúa diciendo que algo similar ocurría con sus terapias: ayudaba a las personas, estas mejoraban, se sentían bien… pero al poco tiempo regresaban a los mismos errores y volvían en busca de reiki para aliviarse otra vez. Entonces —según el cuento— decidió comenzar a cobrar por sus sesiones, y a partir de ese momento las personas cambiaban más profundamente porque valoraban aquello que les costaba.
Yo seguí ofreciendo reiki a mi manera. Propuse una fórmula simple:
“Dame algo hecho por tus manos. Un dibujo, un pan casero, un pequeño adorno. Algo que nazca de ti.”
Pero también me dijeron que eso no era correcto, que no se podía hacer así.
Para evitar tensiones y desarmonías, simplemente respondí:
—El reiki será… hasta otro momento.
Los mercaderes espirituales
Sin duda, en el mundo del reiki ocurre lo mismo que en otros ámbitos: el chamanismo comercial, los sanadores milagrosos y esa nube de terapias extravagantes, costosas y difíciles de comprobar.
Yo prefiero seguir silbando bajito.
Para mí, la práctica espiritual nace del corazón.
Y cuando nace del corazón, no necesita dinero de por medio.
Reiki y el tiempo actual: entre la esencia y el mercado
Como toda práctica espiritual, Reiki no ha quedado al margen de los tiempos modernos.
Existen cursos, certificados, niveles, sistemas.
Algunos nacidos desde el amor por enseñar.
Otros nacidos desde el deseo de comercializar lo invisible.
Pero la energía no responde a diplomas.
Responde a la autenticidad.
El verdadero canal no se reconoce por lo que muestra, sino por lo que transmite.
La energía siempre reconoce a quienes están listos.
Reiki a distancia: más allá del espacio
Uno de los aspectos más incomprendidos es la posibilidad de enviar Reiki a distancia.
Pero la energía no está limitada por el espacio físico.
Así como un pensamiento puede cruzar continentes, la energía también puede hacerlo.
No es el cuerpo el que conecta. Es la conciencia.
En ese plano, no hay distancia.
Solo intención.
Lo que Reiki realmente sana
Reiki no sana solo el cuerpo. Sana la desconexión.
La desconexión entre la persona y su propio equilibrio.
Entre la mente y el presente.
Entre el ser y su centro.
Muchas veces, lo que sana no es el síntoma, sino la relación con el síntoma.
Y desde allí, todo comienza a transformarse.
A modo de conclusión: el regreso a lo esencial
Reiki no es un poder. No es un privilegio. Tampoco es un título.
Es un recordatorio que la armonía no se construye. Se permite.
La energía siempre está allí, esperando un canal dispuesto, un corazón abierto, una mente en silencio.
Tal vez Reiki no sea algo que se aprende.
Tal vez sea algo que se recuerda.
Porque en el fondo, cada ser humano ha sido, es y será siempre un puente entre el cielo invisible y la tierra que lo sostiene.
¡Ah! cada vez que te golpeas y te aprietas cn tus propias manos donde te duele: te haces reiki. Sí, aunque no lo llames así o no lo creas. es la misma energía universal fluyendo a través de tus manos 😜

Feliz Vida 😊
Las fotos están en su rinconcito 📷




Qué bueno leerte y escribirte, de miércoles a miércoles y tiro porque me toca…
Me encanta el tema de hoy y como lo has estructurado, diciendo en algunos casos con frases cortas, grandes significados.
La verdad, es que coincido contigo en todo. Habrá quién piense diferente en lo referente a cobrar o no ..yo no he cobrado ni lo haré.
Es verdad lo que dices, porque así lo siento, el » sanador » cuanto más sano y armonizado esté, mejor para el paso de la energía universal. Presencia y conciencia. Y también, muy importante, La Intención…
Hay ocasiones que no quiero o no me encuentro en buena disposición para dar Reiki. Es bueno discernir esos momentos y hacer únicamente auto sanación.
El Reiki a distancia es llevar la intención a donde , o a quién, estás visualizando… Donde pones el pensamiento pones la energía, no?
Con tú permiso, una anécdota…
En una sesión hace unos cuantos años, qué me estaban dando a mí, sentí una explosión de energía desde la zona del corazón, qué se propagó al resto del cuerpo, como una onda. A los meses lo volví a experimentar en otra sesión y ya nunca más… Siempre he tenido curiosidad por saber lo que fué, pienso que pudo ser un desbloqueo del chakra corazón… Qué opinas Sabio?
Tengo muchas anécdotas, la verdad… Ya te he contado algunas en otras ocasiones.
De momento es todo, gracias por tu tiempo y dedicación a abrir conciencia.
Un abrazo con luminosa visualización, amigo mío.
P. D:
No he podido comentar tus hermosas poesías , así que lo haré desde aquí, qué también nos interesan en nuestro aprendizaje…
Cuidate mucho!!
Lagartija Brava 😃😃
Qué hermoso leerte también en este tema más sereno; veníamos en camino de ripio jaja.
Has captado algo esencial: cuando el canal está en armonía, la energía fluye con mayor claridad. No porque el practicante “haga” más, sino porque interfiere menos. Presencia. Conciencia. Intención. A veces tres palabras dicen más que páginas enteras.
Y me parece profundamente responsable lo que sostienes: saber cuándo no dar Reiki. Discernir el propio estado es una forma de respeto hacia uno mismo y hacia el otro. La auto-sanación no es egoísmo; es coherencia.
Además creo -a manera personal- que ese es el talón de Aquiles de todos los que viven de las terapias espirituales -cualquiera sean- porque algo que tenemos las personas son los vaivenes de energía, de ánimo, de “ganas” y entonces, hay días que estamos muy bien para poder darlas y otras lo contrario pero… te cobran igual; no hay descuentos por días malos o terapias sosas.
El uso de las frases cortas es una forma de poner los conceptos casi en nivel de definiciones más que largas explicaciones cargadas de ruido personal o subjetividades.
Sobre lo que viviste…
Esa sensación de expansión súbita desde el centro del pecho, como una onda que se irradia al resto del cuerpo, es una experiencia que muchas personas describen cuando hay una apertura intensa del centro cardíaco. No necesariamente como “desbloqueo” en el sentido dramático, sino como alineación. Como si algo encontrara su cauce natural.
El corazón —más allá de cualquier mapa simbólico de chakras— es el punto donde la experiencia humana y la energía universal se encuentran con mayor claridad. Es puente. Es resonancia. Es el lugar donde la intención deja de ser mental y se vuelve vibración.
Cuando esa conexión se vuelve muy nítida, puede sentirse como calor, presión, expansión… o incluso como esa “explosión” suave que describes. No es algo que se deba repetir para ser válido. A veces sucede una o dos veces porque cumple su función: recordarnos algo que ya estaba ahí. Otras, ni tratando de sentirla ocurre.
Fíjate que muy a menudo yo recomiendo usar justamente esa conexión para cualquier duda o pregunta. Digo: búscate un lugar tranquilo donde nadie te interrumpa, pon una o ambas manos sobre tu corazón hasta que sientas sus latidos y cuando los sientas dices tres veces “conecto con la energía universal del amor” a continuación has la pregunta o la duda que tengas y casi de manera increíble tienes una respuesta. A veces en forma de intuición, de pensamiento o de algo que te da esa sonrisa que sentimos cuando cualquier objeto o situación se convierte en la respuesta buscada.
Después, el proceso continúa de manera más silenciosa, pero sigue.
Y claro que es correcto, donde pones el pensamiento, organizas la energía. Pero cuando el pensamiento desciende al corazón, la intención se vuelve más pura, menos mental y más vibracional.
Gracias por compartir esa vivencia con tanta naturalidad. Hay experiencias que no necesitan espectáculo, solo comprensión.
Seguimos en este miércoles a miércoles; si las energías acompañan vamos a tratar de hablar un poco de temas complicados como son los cielos superiores y los infiernos. Así que agárrate que vienen curvas 😂
Te soy sincero, me afecta y mucho todo lo que ocurre actualmente. Lo siento como afrenta a nuestra propia humanidad y llega al punto de hacerme difícil la armonía necesaria para transmitir ideas en conexión.
Hace poco decía que puedo estar profundamente equivocado pero siempre he sentido que no existe guerra que pueda llamarse justa, ni santa, ni saludable. La guerra, cualquiera sea el nombre que se le dé, termina siendo lo mismo: vidas truncadas, dolor que atraviesa generaciones, cicatrices invisibles que pesan sobre la humanidad entera. Nuevos rencores, nuevos odios y nunca hay final. No importa el lado, no importa la bandera: cuando hay guerra, perdemos como humanidad.
Como buen iluso que ama abrazarse a los árboles, pienso que el 99% de las personas que habitamos este mundo solamente deseamos vivir la vida en paz, tener lo suficiente para vivir sin pasar hambre ni frío y compartir nuestra vida con nuestros seres queridos. Pero queda ese 1% que es más rico y poderoso, que se empeña en no dejarnos y pasan las cosas que pasan y el mundo que es tan bonito se vuelve un mundo injusto donde la paz y la armonía parecen deseos lejanos casi utópicos.
Abrazo grande de viento a la distancia sabia Lagartija 🤗💫
Amigo, esa estimación del 1% es muy optimista ó la mía es muuuy pesimista, ojalá me equivoque!
Me da qué los pocos qué gobiernan este mundo, se han dado cuenta que la mejor manera de sacar dinero es la guerra ( parece que un mundo qué se rige por el comercio, como hasta ahora, tiene más competencia y menos beneficios…)
Se han dado cuenta que el miedo a entrar en guerra y perder todo lo que se tiene, hará aflojar los bolsillos a los gobiernos y contribuyentes.
Esto ha sido un punto y aparte Sabio. No necesito hablar de guerras y geopolítica en un espacio tan bonito como este. Aquí solo de lo que sale y llega al Alma.
Practicaré esa meditación del corazón… Quién sabe!!
Pasa una bonita semana.
Un fuerte abrazo desde la distancia.
Lagartija Brava, entiendo lo que planteas.
Esa percepción nace muchas veces del cansancio y de la sensación de que la historia repite patrones dolorosos. Dinero sucio que se lava a través de las guerras y siempre las mismas figuritas repetidas en uno y en oto conflicto.
Pero más allá de análisis políticos o económicos —que siempre serán parciales según el ángulo desde el que se miren— hay algo que sigue siendo profundamente cierto: la inmensa mayoría de las personas comunes quiere vivir en paz, cuidar lo suyo, amar a los suyos y trabajar con dignidad; o mejor dicho queremos. Esa realidad silenciosa también existe, aunque no siempre haga tanto ruido como los conflictos.
Digo el 1% simplemente como una manera de decir que unos pocos lastiman o controlan a la mayoría. Lo importante es dónde colocamos nuestra energía. Porque si dejamos que la idea del miedo y del interés como motor absoluto del mundo se instale en el corazón, terminamos reproduciendo esa misma vibración en pequeño.
Y pienso en lo personal que no se trata de negar que existan intereses ni tensiones, sino de elegir qué espacio alimentamos dentro de nosotros.
Y me gustó mucho cómo cerraste tu comentario: poniendo un punto y aparte. Eso ya es sabiduría. Saber cuándo un tema necesita pausa para no contaminar un espacio que busca profundidad y calma.
Además debo confesar que a la política y lo de los conflictos le abrí la puerta yo sin pensarlo al citarlos como influían en mi ánimo y como condicionaban algunos pasos que uno da. Suficiente para que unos se identifiquen, comenten y lo peor del caso no se ve: tocas ciertos intereses, mencionan a ciertos grupos y aparecen agravios, incontable spam y una infinidad de comentarios extraños -en inglés- raro pero cierto.
Practicar la meditación del corazón puede parecer algo pequeño frente a la magnitud del mundo, pero no lo es. Cada persona que logra habitar su centro con serenidad deja de ser un eslabón del miedo y se convierte en un punto de equilibrio.
A veces no cambiamos el mundo, pero sí transformamos el campo vibratorio en el que vivimos. Ademas que lo que vibramos atraemos y lo que pensamos se vuelve a reflejar.
Que tengas una semana luminosa también.
Abrazo grande, de esos que cruzan cualquier distancia. 🤗✨
Hola amigo 😘
Me encanta como has llevado el tema y ese enfoque diferente a lo que siempre se lee del reiki.
Acávno es muy así que guau, acá somos más de curarvel empacho, la ojeadura cosas más relacionadas con las plantas, 😂😂
Aunque en mi barrio hay una gordita que no sabría decirte que onda como reikista pero que es picante con el money 🤑🤑 ni te digo 🤣🤣
Y aunque te rías, tiene clientes y muchas, en su mayoría mujeres y ya te estoy diciendo anda en carro cero kilómetro y viste como diosa 😍 🤣🤣
Nada más que saludarte y desearte linda tarde con muchos abrazos chipaca calentita y 🤗 besos 💋
Rebeca querida 😄
Siempre traes esa mezcla tan tuya de ternura y picardía que alegra cualquier tema, hasta el más energético jaja.
Me encanta cómo lo cuentas, porque reflejas algo muy cierto: cada tierra tiene sus formas de sanar. En muchos lugares de tu México —y de toda América Latina— la sabiduría popular sigue viva en el empacho, la ojeadura, las limpiezas con plantas, los sahumos, las abuelas que soplan rezos bajito… y todo eso también es energía, aunque no lleve el nombre japonés de Reiki.
Al final, más que la etiqueta, importa la intención y la coherencia. Hay personas que cobran mucho y viven como diosas, y otras que no cobran nada y viven en silencio… pero la verdadera medida no está en el carro -aquí les llamamos autos jaja- ni en la ropa, sino en la paz que transmiten y en la honestidad con la que trabajan y llevan sus vidas.
Lo que sí es cierto es que cuando algo resuena, encuentra a quien lo busque.
Y sin dudas que si esa “gordita picante con el money” tiene clientela, algo estará ofreciendo que conecta con esas personas. No te olvides que el reiki transmite una profunda serenidad y armonía y muchas personas van justamente por ello y saben que pagan mucho y lo adoptan como una actividad más. (voy al gimnasio, a caminar, a reiki, a pilates etc) Cada quien elige su camino y el universo acomoda las experiencias según la vibración de cada uno.
Me quedo con lo más bonito de tu mensaje: tu saludo cálido, esa chipaca que casi se siente en las manos, y tu risa contagiosa que le pone luz a cualquier conversación.
Abrazo grande de viento, con sonrisa incluida Rebeca querida 🤗✨
Hola 😃
Yo soy esas personas que te leen siempre pero nunca escriben ni responden e inclusive en mis redes sociales hago lo mismo, leo, escucho y siempre en silencio.
Hoy leía lo que escribes y como siempre vuelvo una y otra vez para leer comentarios y esas respuestas tan profundas que das que son casi como un nuevo post ¿así se les dice? Cierto.
Y me dejó muy conmovida algo que le respondiste a una persona casi como al pasar sobre tu estado de ánimo la situación del mundo por hoy y quedé conmovida.
Te cuento tengo una amiga de años, de toda la vida y hace tarot, péndulo hebreo las runas y acababa de contarme que se siente tan incomoda y afectada por lo que está haciendo Israel a todos los países que no toleran, que ella, ha dejado de usar el péndulo, le cuesta trabajar con las cartas porque aún sabiendo que lo hebreo no es el problema ni la causa del malestar que se vive en el mundo, a ella la misma reprobación a lo que Israel hace, le genera un rechazo interior que la desconecta.
Yo pienso que todos los que sentimos que el mundo es para vivir en paz y que todos nos debemos respeto y comprensión nos afectan las cosas que vemos, la violencia por pura violencia y ese desprecio tan fuerte por la vida en todas partes.
Tú eres siempre de hablar de paz y de armonía, por eso pienso que entiendo lo que dices te sucede.
Disculpa mi inoportuna participación, en vez de hablar de reiki me puse con otras cosas, lo que a muchos nos duele.
Bendiciones para ti y para toda la humanidad 🙏
Dios nos guarde y proteja 🙏
Virginia, gracias por salir del silencio y traer algo tan delicado con tanta honestidad.
A veces escribir es un acto pequeño hacia afuera, pero muy grande hacia adentro.
Lo que compartes no es inoportuno. Cuando el mundo duele, nos duele de verdad. Y hay personas sensibles —como tú, como tu amiga— que no pueden separar tan fácilmente lo que ocurre afuera de lo que sienten en su interior.
Mira, yo entiendo que una nación, un gobierno o una decisión política no representan la totalidad de una tradición espiritual, cultural o religiosa, pero las emociones pasan por el corazón y no por la mente.
El péndulo hebreo, las runas, el tarot o cualquier herramienta simbólica pertenecen a campos de conocimiento mucho más amplios que las acciones circunstanciales de un Estado. Confundirlos puede generar esa desconexión que mencionas, porque el corazón rechaza la violencia, pero la herramienta en sí no es violencia.
Lo que está sintiendo tu amiga es coherencia emocional. Cuando algo le resulta moralmente doloroso, su energía se contrae y sin dudas que no podrá conectar con eso.
No es ignorancia, es sensibilidad. No olvides que hay personas mucho más sensibles que otras. Pero quizá el siguiente paso sea integrar: comprender que lo espiritual no pertenece a banderas ni a conflictos, sino a la búsqueda humana de sentido y luz.
Es cierto e mi manera de pensar que no existen guerras verdaderamente “justas” ni «santas» desde la mirada del corazón. Todas dejan ausencias, todas rompen algo, todas empobrecen a la humanidad. Sentir tristeza ante eso no es debilidad; es señal de que el alma no se ha endurecido.
Lo que podemos hacer quienes anhelamos paz no es negar el dolor del mundo, sino sostener dentro de nosotros un espacio que no reproduzca esa misma violencia. Seguir hablando de armonía, de conciencia, de sanación, no es evasión: es resistencia luminosa.
No olvides que si nos enganchamos en el odio, en el rencor, entramos a formar parte de la espiral del odio y al hacerlo cosechamos odio y más desarmonía.
El odio devuelve odio no importa el porque o a quien, usemos nosotros como argumento para justificarlo.
Tu participación no desvía el tema; lo humaniza. Porque Reiki, paz, energía, espiritualidad… todo pierde sentido si no está atravesado por una ética del respeto y la compasión hacia todos los pueblos y todas las personas.
Gracias por confiar en compartirlo.
Que esa sensibilidad que hoy te conmueve nunca se apague, porque es la misma que mantiene viva la esperanza.
Bendiciones para ti también. 🤗✨
Que cierto eso que dices, hacemos reiki sin saber realmente que lo hacemos, es algo tan real.
Es casi natural tomarnos la parte del cuerpo que nos duele, la que se lastimó y hasta tomarnos el rostro o el pecho ante el dolor o la angustia.
Me gustó, es algo diferente a lo tradicional de que es, las posiciones y la historia esa de Usui explicando porque se debe cobrar la verdad no la conocía.
Abrazo grande Escritor 😃🤗
Camila 😊
Qué mirada tan simple y tan profunda a la vez has traído.
Es verdad… antes de cualquier técnica, antes de cualquier nombre japonés o estructura formal, el ser humano ya sabía llevar sus manos hacia donde duele. Cuando nos golpeamos, nos abrazamos. Cuando algo nos angustia, apoyamos la mano en el pecho. Cuando pensamos intensamente, tocamos la frente. Es un gesto instintivo, casi ancestral.
Y detrás de esa acción, ya hay intención, hay presencia y lo principal, hay energía en movimiento.
El Reiki, en cierto modo, organiza y hace consciente algo que el cuerpo y el corazón conocen desde siempre y por eso en la publicación hablo de “recordar” más que de aprender. En realidad el Reiki le pone un marco, una práctica, una historia —como la de Mikao Usui — pero la esencia es esa conexión natural entre atención y energía. Corazón y energía universal.
Me alegra que hayas percibido ese enfoque distinto. A veces nos quedamos con las posiciones de las manos, con los símbolos, con las discusiones sobre si se debe cobrar o no… y olvidamos lo más sencillo: que la energía sigue a la conciencia, y que el amor atento ya es, en sí mismo, una forma de sanación.
Gracias por tu reflexión tan clara.
Abrazo grande de viento a la distancia. ✨🤗
Al origen, a lo que somos y a donde pertenecemos, a ese quantum, ese pedacito, ese puntito conocido como energía, que se expande cada vez que vamos en evolución.
Solo somos el instrumento, el canal, los intermediarios para facilitar que la energía llegue a quién la necesite o quiera.
Si algo me emociona mucho en el Reiki, es cuando lo damos a los animales y plantas, son tan benevolentes y tan nobles que me conmueven y hacen que me sienta muy cercana a ellos.
Hermoso tu escrito Guillermo, siempre es un gusto leerte. Un abrazo
Hola Rosa 😃 que lindo leerte 😃
Me encanta como lo dices, solo un puntito de energía que crece y se expande; mucha sabiduría apoyada en la humildad.
Hay una pureza en tu forma de vivir el Reiki que conmueve. Los animales y las plantas no cuestionan, no dudan, simplemente reciben — y en esa entrega tan honesta deben sentir lo mismo que nosotros cuando estamos cerca tuyo: que algo bueno y verdadero llega a través de tus manos.
Gracias por tus palabras, por recordarnos que la energía no entiende de especies, entiende de amor. 🤍
Que tengas una semana hermosa y llena de bendiciones 🙏
Abrazo de viento a la distancia 🤗
Que sean dos abrazos de vuelta para ti Guille y, que tu semana sea espléndida y con motivos para sonreír 🫂💖🙏🏽
Que sean dos abrazos de vuelta para ti Guille, y que tu semana sea espléndida y con motivos para sonreir 🙏🏽🫂💖
Gracias alma bella 🙏
Hola, cuando te leo siento que recuerdo los pendientes que tengo.
¿Vos haces reiki a distancia? Gracias por tus reflexiones y escritos.
Silvana
Hola Silvana 😃 Qué gusto leerte😃
Siempre habrá tiempo para cada momento. La vida tiene su propia sabiduría y su propio ritmo. A veces creemos que no hicimos algo cuando debíamos, pero quizás simplemente no era aún el tiempo exacto. Hay mucha sabiduría en el universo, aunque muchas veces nosotros la carguemos como si fueran errores nuestros.
Sobre tu pregunta, no, hace tiempo dejé de practicarlo y es justamente la anécdota que relataba en la misma publicación. A veces no es que nos llevemos mal con la esencia de algo sino con las formas que las personas le han puesto de marco.
Te mando un gran abrazo de viento a la distancia 🤗
Ha llegado el viento
dejé que levante algunas hojas…
Gracias
🙏Gracias a ti, alma bella 🤗💫