20 comentarios en “REFLEXIONES: ÉXITO, CREADORES Y EDITORIALES”

  1. Feliz miércoles, Amigo Sabio.
    Tú lo has dicho: Reflexiones.
    Y también lo has dicho: los que te conocen saben que no buscas ni el aplauso fácil ni la visibilidad sin más. Es cierto, no te importado echarte a un lado, aún estando presente cuando ha sido preciso, desaparecer cuando no has visto claro en la vorágine que se han convertido las redes sociales. No, no serás un influencer, que no lo sé, pero si alguien que merece todo mi respeto y cariño. Alguien a quien he acudido y he confiado cuando no sabía a quién acudir ni en quien confiar y que, en esos momentos nunca se echó a un lado. Por eso, abrazo infinito Amigo Sabio. Gracias.
    Abrazo

    1. Keti querida, cuánto agradecimiento de mi parte a tus palabras.

      Hay abrazos que no necesitan brazos, y el tuyo es uno de ellos.
      Gracias por mirar con esa profundidad que no se queda en lo visible.

      Si alguna vez estuve, fue porque también tú estabas. La amistad no es escenario ni vitrina; es refugio. Y en este camino de letras y silencios compartidos, hemos sabido reconocernos sin necesidad de fotografías ni pruebas.

      Las redes pueden ser vorágine, es cierto, pero también pueden ser puente. Y en ese puente hemos aprendido que lo importante no es brillar, sino acompañar.

      Tu respeto y tu cariño los guardo con gratitud serena.
      Abrazo infinito de vuelta, de esos que no caducan 🤗

    2. Sin dudas un hombre serio y muy honesto.
      Desde que hace años lo conocí, siempre con la misma coherencia, desinterés y amabilidad para tratar y responder. 🫶🙌

      1. Aquellas viejas épocas de Tierra de Chamanes 😊🙏 de entonces vienen esas viejas memorias jaja.

        Gracias por tus palabras y por recordarlo, te mando un gran abrazo de viento a la distancia 🤗🤗

  2. Pensar sobre el propio pensamiento acerca de uno mismo y en relación a aquello que sintamos como éxito es una profunda introspección y una forma de fortalecer la identidad del ser. Muchas gracias

    1. Silvana, has ido al corazón del asunto. No hablas del éxito como meta externa, sino como espejo interno. Y eso cambia todo.

      Lo has dicho simple y con una claridad preciosa: pensar sobre lo que pensamos de nosotros mismos es un acto de valentía. No siempre nos detenemos a observar nuestras propias definiciones de éxito, y muchas veces repetimos las ajenas sin darnos cuenta.

      Esa introspección de la que hablas no solo fortalece la identidad, también la limpia. Nos permite distinguir entre lo que verdaderamente somos y lo que creímos que debíamos ser.

      Quizás el éxito más silencioso —y más verdadero— sea ese: reconocerse con honestidad y sostenerse con coherencia.

      Gracias por tu mirada profunda y por enriquecer la reflexión con esa fineza que invita a pensar más despacio.

      Un gran abrazo de viento para ti a la distancia 🤗

  3. Muy buen tema son tus reflexiones y vaya que se la traen las editoriales… Antes era un privilegio ser famoso ahora estar en el anonimato lejos de todos es el privilegio más grande.
    Yo comencé con internet en el 2001, trabajaba realizando sitios y traducciones cuando habia muy poca gente. Pocos pero buenos. Solo personas que tenían conocimiento y algo de valor para dar. Recuerdo esa época con nostalgia…el periodo de los foros, de hablar con gente para intercambiar conocimientos…la verdad hiciste un capolavoro con esta publicación! Perfectamente explicado y totalmente identificada . Gracias.

    1. Keyla, valoro mucho tus palabras.

      Gracias por traer esa época con tanta nitidez. Los primeros años de internet tenían algo artesanal, casi íntimo. Éramos pocos, pero había una sensación de comunidad genuina, de intercambio real, de aprendizaje sin vitrinas. Recordaba en sensaciones, eso mismo que cuentas, así era.

      Quizás no era mejor ni peor que ahora… pero sí más simple. Y en esa simplicidad había una calidad humana que muchos recordamos con cariño.

      Lo que dices sobre el anonimato también invita a pensar. Tal vez el verdadero privilegio no sea ser visto por todos, sino poder elegir desde dónde y para qué uno se muestra. No desaparecer, sino no diluirse. Es también lo que reflexionaba sobre el éxito; el verdadero éxito es interior y muy ligado a lo espiritual.

      En cuanto a las editoriales, como en todo ámbito humano, hay luces y sombras. Existen proyectos nobles y también dinámicas más comerciales; igual que tú conozco más casos e historias de las malas editoriales que de las primeras. Pero al final, lo que permanece no es el mecanismo sino la autenticidad de la obra y la coherencia del autor.

      Me alegra que la reflexión te haya resonado. Cuando alguien que vivió y construyó en aquellos comienzos se siente identificada, es porque algo verdadero tocó puerto.

      Gracias por tu mirada y por ese “capolavoro” que recibo con una gran sonrisa.

  4. Las editoriales son estafa 100%
    Me ocurrió con Caligrama. Impreso con mala calidad y una trampa con la corrección. La corrección tenía un límite con las palabras (en base al pack contratado) y estaba mal corregido a propósito. De modo, que si quería una corrección completa, tenía que pagar más!! No vayan con ella…
    En mi carrera (profesorado y licenciado en Letras) tenemos un dicho: «Cuanto más bonita la portada, peor traducido está el libro». No por nada no se juzga un libro por su portada 😅
    Una amiga muy cercana, casi una hermana, trabajó para una de estas editoriales que hacen ediciones bonitas y puedo decir con toda seguridad que solo les importa facturar. Y saben muy bien lo que están haciendo. Yo en lo personal no puedo llamarlas editoriales. A las editoriales les importa la literatura. Las editoriales actuales más bien son empresas de comercialización de libros. No importa el contenido del libro, solo la forma.
    Me parecen brillante y muy útil que hayas hecho estas reflexiones. Fundamental lo que explicas. Cuando era muy joven me resultaba tedioso leer clásicos y no encontraba ningún valor literario, tenía la impresión de estar leyendo un resumen del libro. Hasta que durante el profesorado aprendí el valor de un buen libro. Todo cambia completamente. Todo lector debe saber esto lo antes posible. Felicitaciones y un gran abrazo

    1. Hola Cristina!!

      Gracias por compartir tu experiencia con tanta honestidad. Cuando el vínculo entre autor y sello editorial se rompe por prácticas poco transparentes, la desilusión es profunda, porque no solo se afecta un producto: se toca el trabajo creativo, el esfuerzo y la ilusión de quien escribe.

      Tu mirada como profesora de letras suma una perspectiva muy valiosa porque se trata de quien ha vivido o sufrido en carne propia estas experiencias y tiene los conocimientos suficientes para hablar sobre ello con propiedad.

      La forma importa, sí, pero el contenido, el trabajo serio de edición, la corrección cuidada y el respeto por el texto son el verdadero corazón del libro. Sin eso, todo lo demás es envoltorio.

      También deberíamos recordar que existen proyectos editoriales que aún apuestan por la literatura con compromiso y ética —aunque sean muy pocos— Tal vez hoy conviven distintos modelos, y por eso es tan necesario que los autores se informen, pregunten, lean contratos con atención y comprendan bien qué tipo de propuesta están aceptando.
      En micaso, una sola vez recibí una propuesta de una editorial muy conocida de España y nunca supe si era una burla, una ironía o una simple avivada la propuesta que ofrecían —una hístoria que he contado varias veces en círculos pequeños de conocidos— con decirte que ni siquiera les respondí, ya imaginarás el resto de la historia.

      Ahora, lo que dices tú sobre los clásicos me parece revelador: muchas veces necesitamos herramientas para apreciar el valor profundo de una obra. Leer también se aprende, y cuando se aprende, el mundo se expande.

      Gracias por tu aporte, por tu franqueza y por enriquecer la reflexión con experiencia y formación. Ese intercambio consciente es justamente lo que mantiene viva la conversación literaria.

      Un gran abrazo de viento a la distancia 🤗

  5. Tú si que no le das vueltas a la tortilla 😲 te lo dices sin pelos y al que no le va, pues a tomar por culo 😅
    Pienso como tú, es verdad lo que dices sobre las editoriales es todo un tema y muy escabroso. Yo no soy escritora, mi hermana sí y vive disgustada con las editoriales… que tiene que llamar para que le vuelvan a poner sus cosas porque las han quitado sin razón, que siempre dicen son errores y es verdad, ella escribe y además vive en las redes sociales tratando de difundir sus trabajos, sacar fotos de portadas y demás y todo ello es tiempo y dinero, además que deja de escribir para hacer su propio marketing.
    Otras te piden les compartas tus manuscritos y jamás responden, ni sucede nada pero al manuscrito se lo quedaron ya y anda a reclamar tú a don Quijote por lo que pueda suceder con tu esfuerzo.
    Se aprovechan de la ilusión de la gente de mala manera 🤡
    Yo desde hace mucho tiempo sabía de todo ello, pese a no saber los detalles exactos ni tener la experiencia, tenía claro que ni de coña debería publicar con una editorial tradicional, y eso que lo poco que alguna ve escribí fue por placer personal, por eso el publicar en mi mente estaba descartado.

    Excelente! Siempre aprendo algo nuevo contigo! 👏👏👏

    1. Fátima, gracias por tus palabras.

      Me hiciste reír, no lo voy a negar 😄 Esa manera tuya de decir las cosas sin envoltorios tiene algo muy sano: va directo al grano y no pide permiso.
      Lo que cuentas de tu hermana refleja una realidad que muchos viven en silencio. Es duro cuando el tiempo creativo termina invertido en perseguir respuestas, reclamar espacios o hacer un marketing que debería ser acompañamiento y no carga exclusiva del autor. Es como si escribir dejara de ser el corazón del camino para convertirse en una carrera de obstáculos.
      Y lo del manuscrito que se pierde en un limbo… eso duele. No por desconfianza, sino porque detrás de cada página hay horas de vida.
      Aun así, me gusta quedarme con algo que también está en tu mensaje: escribir por placer. Cuando la raíz es esa, nadie puede arrebatarla. Yo te aseguro -es mi caso- escribir, sana el alma.
      Publicar puede ser un puente, pero no es el origen ni el sentido profundo.

      Gracias por tu franqueza, por tu risa contagiosa y por ese aprendizaje compartido que siempre traes sin solemnidad. Personas así hacen que cualquier reflexión sea más humana y menos solemne.
      Un abrazo grande de viento a la distancia 🤗

  6. Muy bueno 👍
    Yo no creo en el éxito, me parece que es más una utopía que una realidad.
    Sirve como objetivo, meta, sí pero es en sí algo efímero y que se vuelve inalcanzable apenas crees lo has alcanzado. No por burla sino porque es un eterno cambio y antes de llegar ya tiene forma diferente porque desde ese momento está cambiando.
    Dirigir el éxito a una mirada interna es sinónimo de paz, quietud, bienestar y por eso aplaudo tu forma de pensamiento.
    Yo no escribo y la verdad que nunca imagine eso ocurría con las editoriales 😲😲 y con las otras que los lectores han comentado quedé muda😲🤐🥴
    Tienes mi abrazo a la lejanía también 😘

    1. Qué lindo comentario Milena!!

      La verdad que hay en tus palabras, una claridad que no puedo dejar de reconocer. Has dado otra mirada, un enfoque diferente al tema, como si hubieras observado el horizonte el tiempo suficiente para comprender que no es un lugar al que se llega, sino una línea que siempre acompaña.

      El éxito, cuando se lo persigue como una forma fija, suele comportarse como el agua entre las manos: cuanto más fuerte intentamos retenerlo, más se escurre. Pero cuando lo miramos desde adentro —como tú dices— se transforma en otra cosa. Ya no es una cima que conquistar, sino un estado silencioso, una coherencia íntima, una paz que no depende de los aplausos ni de las ausencias.

      Quizá el verdadero logro no sea alcanzar algo, sino reconocernos en armonía con lo que somos mientras caminamos. Allí, donde no hace falta llegar a ningún lado, porque uno ya está en casa dentro de sí mismo.

      Y sobre lo que has descubierto acerca del mundo editorial, no es motivo de desaliento, sino de despertar. Toda experiencia compartida, incluso la más dura, tiene el valor de encender una luz para que otros vean con mayor claridad. El conocimiento no amarga cuando se lo recibe con conciencia, sino que protege.

      Gracias por tu mirada honesta, por esa forma diferente de comprender lo invisible detrás de las palabras.
      Tu abrazo llega, y es correspondido con el mismo afecto, cruzando cualquier distancia 🤗

  7. Todo lo que tu quieras con las ediciones de libros, todo sin dudas es verdad y cuanto que ni siquiera se dice o ha contado pero… para quien escribe son un mal inevitable, sin ellas no hay manera de esperar que tu obra sea conocida o tenga difusión.
    Autopublicar es lindo como idealismo pero en la vida real no sirve ni funciona, salvo seas hiper famoso y escribes algo, tu sola fama vende lo que toca.
    Hay que escuchar todos los casos posibles, todas las voces y cuanto problema se cuenta para en base a ello cuidarse y tratar de que no lo hagan al menos con nosotros pero… lo digo de nuevo, son un mal inevitable 🥴😪

    1. Marcos, tu comentario tiene la fuerza de quien no habla desde la teoría, sino desde el contacto real con el oficio y sus encrucijadas.

      Y es cierto lo que dices: durante mucho tiempo, las editoriales fueron las únicas puertas visibles en ese gran edificio llamado difusión. Eran el puente, el canal, el vehículo que llevaba una voz desde la intimidad del escritor hasta los ojos del mundo.
      Pero también es verdad que todo puente es, en esencia, un medio, no un destino.

      Durante generaciones, los escritores caminaron con esa certeza: que su obra debía pasar por manos ajenas para poder existir plenamente. Y no era una creencia infundada, sino la forma natural en que el mundo funcionaba. Sin ese paso, muchas obras quedaban en silencio, como cartas sin remitente ni lector.

      Sin embargo, algo profundo ha comenzado a cambiar. No de forma absoluta ni inmediata, sino como cambian las mareas: lentamente, pero sin regresar al mismo lugar. Hoy, más que nunca, conviven ambos caminos. El tradicional, con su estructura, su alcance y también sus sombras. Y el independiente, más silencioso, más incierto quizá, pero también más libre.

      Ninguno es perfecto, ninguno es garantía. Porque, en el fondo, la verdadera difusión de una obra no depende solamente del canal, sino de la resonancia. Hay libros publicados por grandes editoriales que duermen intactos en los estantes del olvido, y hay palabras nacidas en el rincón más humilde que encuentran su camino, de lector en lector, como una llama que se transmite sin prisa.

      El escritor, en realidad, siempre ha caminado en esa paradoja: necesitar del mundo, pero también proteger la esencia de lo que el mundo no puede comprender del todo.
      Por eso tu mirada es valiosa, porque no idealiza ni condena, sino que reconoce la complejidad. Y ese reconocimiento es, en sí mismo, una forma de sabiduría. No se trata de negar los puentes, sino de cruzarlos con conciencia, sabiendo que el verdadero territorio no está del otro lado, sino en la verdad de lo que uno ha escrito.

      Al final, las obras que nacen con honestidad encuentran su tiempo. A veces rápido, a veces después de muchos inviernos. Pero lo encuentran.

      Gracias por traer esa otra cara, necesaria y real. Porque el camino del escritor no se construye con una sola voz, sino con todas las voces que se atreven a decir lo que han vivido.

      1. Que gran verdad esa que las editoriales son una gran mierda pero un mal necesario para el escritor. Y todo tu razonamiento que aunque no lo comparto dado que sostienes se puede prescindir de ellas, realmente muy bien fundamentado. Eso es hablar con fundamento 👌👏👏
        Todo un «éxito» abordar este tema ha sido 😂
        😘🤗

        1. Marcela, qué valioso es cuando las ideas pueden encontrarse sin necesidad de coincidir por completo, porque es allí donde el pensamiento crece.

          Las editoriales, como todo puente, han permitido que muchas voces crucen el río del anonimato hacia orillas más visibles. Y eso tiene su belleza. Pero también es cierto que la esencia de la escritura nació mucho antes que cualquier estructura, cuando alguien, en silencio, decidió dejar su verdad sobre una hoja sin pedir permiso al mundo.

          No se trata de negar su existencia ni su utilidad, sino de recordar que no son el origen del escritor, sino una de las tantas puertas que pueden abrirse en su camino. El fuego no nace del farol que lo contiene, sino de la chispa invisible que lo habita. Además que como toda puertas tienen sus falencias, su lado mas brillante que otro y tambien sus defectos.

          Lo maravilloso de este intercambio es justamente eso: que cada mirada suma una luz distinta y entre todas forman un cielo más amplio.

          Gracias por traer tu voz con tanta honestidad y calidez. Al final, el verdadero “éxito” no es convencer, sino compartir y seguir despertando preguntas que nos mantengan vivos por dentro.

          Un abrazo de viento a la distancia 🤗

  8. Tema interesante has traído, Sabio amigo.

    El éxito artístico, por desgracia está condicionado por la idiotez de los artistas y también, de los consumidores de arte.
    Desde siempre ha sido más interesante, como negocio, un artista mediocre y muy productivo, qué uno bueno y de excasa producción.

    Hubo un tiempo en el que a los artistas se les intuía desde niños. Aquellos niños y niñas, que en infancias de bullying, peleas, humillación y maltrato se agarraban a lápices y hojas, como a salvavidas y allí se creaban las brasas para forjar futuros artistas.
    En el arte encontraban la manera de intentar encajar en una sociedad , de la que eran apartados por diferentes razones.
    Para estos artistas vocacionales , el éxito sólo es una anécdota en el camino. Arduo trabajo tiene el qué lo vea como otra cosa!!

    A día de hoy, cualquiera quiere ser artista, porque es » guay». Las galerías y las editoriales, se aprovechan de ellos y los consumidores de arte ,con poco criterio, tragan con lo que les echen… Al final, es el reflejo de la sociedad en la que vivimos.

    El éxito es un engaño que nace en nuestro ego o desde nuestras carencias… En cambio, la creatividad es algo innato al ser humano, desde el futbolista o el pastelero, hasta el albañil o el carpintero… Y la creatividad si se tendría que potenciar a todas las edades y en todos los ámbitos.

    A modo de conclusión, decir que el verdadero artista siempre vuelve a ese acto íntimo, introspectivo para poderse empoderar consigo mismo sobre todo… lejos de ventas, aplausos o veneración…

    Y tienes razón cuando hablas de la escritura… A veces es la misma sensación que la qué seguramente tendrían, aquellos seres que pintaban en las cavernas, escondidos del resto del clan , arropados únicamente por una pequeña luz y el sonido de las gotas de agua que se filtraban del techo…

    Gracias por el post, por tu tiempo y tú compañía, en este tiempo, en el que escribir es desnudar el alma.
    Disfruta del Día!!
    Cuidate mucho,
    Abrazo sincero en la distancia, amigo mío.

    1. Qué profunda y necesaria es la mirada que traes Lagartija Brava, porque nos recuerdas que el arte no nace en los escaparates, sino en esos rincones silenciosos donde el alma aprende a pronunciar su propio nombre.
      Y… traes un personaje nuevo a la conversación: las galerías.

      Tu reflexión abraza una verdad antigua: que muchos artistas no eligieron el arte, sino que el arte los eligió a ellos, como un refugio en medio del ruido, como un pequeño fuego en noches largas. Allí, entre heridas y preguntas, nacen las manos que luego crean belleza.

      Claro, el arte de la pintura no escapa al arte de la escritura, ambos van de la mano y entonces las galerías son a los pintores lo que las editoriales a los escritores.

      Ambas son vitrinas… pero nunca la raíz. La raíz es ese niño o esa niña que un día encontró en un lápiz una forma de existir sin pedir permiso, una forma de sanar sin palabras, una forma de permanecer.

      También es cierto lo que señalas con tanta claridad: cuando el éxito se convierte en destino, el arte pierde su inocencia. Porque el verdadero acto creativo no busca aplausos, busca liberación. No busca ser visto, busca ser verdadero. Terrible eso que dices!!

      Y qué imagen tan poderosa la de aquellos antiguos seres pintando en cavernas, acompañados solo por el latido del agua y la luz temblorosa… porque, en esencia, nada ha cambiado. Hoy como entonces, crear sigue siendo un acto íntimo, casi sagrado, una conversación secreta entre el ser y el infinito.

      Tal vez el verdadero éxito no sea ser reconocido, sino permanecer fiel a esa voz interior que insiste en expresarse. Volver, una y otra vez, a ese espacio donde no existe el mercado ni el juicio, solo la verdad.

      Gracias por traer esa profundidad, por recordarnos que el arte no es un destino al que se llega, sino un hogar al que siempre se regresa.

      Un abrazo de viento para ti a la distancia, luminoso de esta hermosa comunión de almas creadoras. ✨

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