Los Bloqueos Mentales: Cuando la Mente se Convierte en Tu Propio Enemigo.
Nuestra mente, con todo su potencial creativo y constructivo, puede volverse también nuestra mayor adversaria. Los bloqueos mentales. Obstáculos invisibles que nosotros mismos creamos a través de pensamientos repetitivos, creencias limitantes o proyecciones internas que condicionan nuestra realidad. En este artículo exploraremos cómo estos bloqueos nos afectan. Cómo generan círculos paradójicos que nos atrapan en bucles de energía. Y, lo más importante, cómo podemos identificar y superar estas barreras para desbloquear nuestro camino hacia el bienestar y la plenitud.
El poder de la mente sobre nuestra realidad
Nuestro camino en la vida no solo está determinado por nuestras acciones, sino también y en gran medida, por nuestros propios pensamientos. Según el principio del mentalismo, aquello que proyectamos con nuestra mente influye directamente en lo que vivimos. Sin embargo, esta poderosa herramienta también puede volverse en nuestra contra, generando bloqueos mentales que nos atrapan en círculos interminables de energía estancada.
Estos bloqueos no solo frenan nuestro avance, sino que también nos sumergen en un bucle de autosabotaje. Es como girar continuamente en una noria sin escapatoria, donde nuestras creencias, miedos y resistencias nos detienen. Y solo existen dos maneras de romper este ciclo. Cambiar nuestra proyección mental o continuar girando hasta agotar nuestra propia energía vital.
¿Qué son los bloqueos mentales?
Los bloqueos mentales son obstáculos que nuestra mente crea, consciente o inconscientemente. Basándose en creencias limitantes, emociones reprimidas o experiencias traumáticas. Pueden manifestarse como pensamientos negativos recurrentes, miedos infundados o incluso como resistencias físicas o externas en nuestro entorno.
Estos bloqueos afectan nuestra percepción de la realidad y nuestra capacidad de tomar decisiones, avanzando hacia nuestras metas o aceptando cambios necesarios en nuestras vidas.

El círculo paradójico: Proyectar y sabotearse al mismo tiempo
Un caso ilustrativo de los bloqueos mentales es el de un chamán acérrimo crítico de la medicina tradicional y las grandes farmacéuticas, a quienes considera sistemas más enfocados en la venta de fármacos que en la verdadera salud. Este chamán rechaza cualquier intervención médica, confiando exclusivamente en sus prácticas espirituales.
Con el tiempo, el chamán sufre una hernia que requiere cirugía, una intervención sencilla dentro de la medicina tradicional. A pesar de decidir acudir finalmente al sistema médico, comienzan a suceder una serie de «coincidencias desafortunadas» que bloquean su avance: no consigue turnos disponibles, los médicos cancelan las consultas inesperadamente, o surgen trabas burocráticas que dificultan el proceso.
En este caso, el chamán proyecta una energía de rechazo hacia la medicina tradicional, lo que genera un conflicto interno. Su mente, alineada con sus creencias y emociones, crea un bloqueo que se materializa en su entorno, impidiendo que se concrete aquello que, en teoría, desea hacer.
¿Por qué ocurren estos bloqueos?
Creencias limitantes: Ideas profundamente arraigadas que dictan lo que consideramos posible o aceptable. (Dogmas, valores, principios)
Miedo al cambio: Incluso cuando queremos cambiar, el miedo a lo desconocido nos lleva a sabotear nuestros propios esfuerzos.
Energía contradictoria: Cuando deseamos algo pero, en el fondo, lo rechazamos, creamos una energía que no fluye en una sola dirección.
Resistencias inconscientes: Factores psicológicos o emocionales que operan en un nivel más profundo, creando frenos sin que seamos plenamente conscientes de ellos.
Cómo reconocer y superar los bloqueos mentales
Autoobservación: El primer paso es identificar los patrones de pensamiento que generan bloqueos. Pregúntate: ¿Qué estoy pensando o sintiendo que podría estar impidiendo mi avance?
Aceptación: Reconocer que el bloqueo existe y que es producto de nuestras creencias o miedos. La negación solo perpetúa el ciclo.
Cambiar la proyección mental: Trabaja en transformar las creencias limitantes en afirmaciones positivas. Visualiza el resultado que deseas como si ya fuera real.
Técnicas de liberación emocional: Prácticas como la meditación, el tapping (EFT) o la escritura pueden ayudar a liberar emociones reprimidas.
Acción consciente: Da pequeños pasos en la dirección que deseas, incluso si sientes resistencia. La acción física puede deshacer el bloqueo energético.
Los Círculos Paradójicos: Energía en Bucle
Nuestra mente tiene una extraordinaria capacidad para moldear nuestra realidad, pero también puede atraparnos en lo que podríamos llamar círculos paradójicos. Estas son dinámicas mentales y energéticas que, en lugar de avanzar hacia una resolución, se retroalimentan, formando un bucle constante donde la energía gira sobre sí misma, como una noria que nunca se detiene.
En estos círculos, el pensamiento repetitivo y las emociones no procesadas generan patrones de comportamiento que parecen inevitables. Quedamos atrapados entre lo que deseamos y lo que proyectamos, con un resultado que no cambia porque seguimos alimentando la misma energía que creó el problema.
Dos caminos posibles: Cambio o agotamiento
Cuando caemos en estos círculos, solo existen dos maneras de salir:
Cambiar la proyección mental y energética:
Este camino requiere tomar consciencia del patrón en el que estamos atrapados y transformar nuestra energía hacia una dirección diferente. Cambiar la proyección implica identificar las creencias, emociones y pensamientos que sostienen el bucle, para luego trabajar en disolverlos. Es un acto de voluntad y transformación personal que puede desbloquear nuestra energía y permitir que fluya hacia nuevas posibilidades.
Seguir girando hasta agotar la energía:
La otra posibilidad, menos deseable, es permanecer en el bucle hasta que la energía finalmente se consuma por completo. Este agotamiento puede llevarnos a un colapso físico, emocional o espiritual, e incluso a lo que algunos llaman la «desencarnación«: el abandono del cuerpo físico al no poder sostener más la carga de un patrón repetitivo y sin solución.
El papel de la consciencia en la ruptura del ciclo
Romper estos círculos paradójicos requiere un alto grado de consciencia y autoobservación. Es necesario preguntarnos:
¿Qué estoy proyectando con mis pensamientos y emociones?
O también ¿Qué miedo o creencia me mantiene atrapado aquí?
Sinó ¿Qué necesito soltar o cambiar para que mi energía fluya de forma distinta?
Los círculos paradójicos no son una condena; son una oportunidad para crecer. Aunque la repetición puede parecer una prisión, es, en esencia, un espejo que nos muestra lo que debemos aprender o transformar. Al tomar el control de nuestra proyección, no solo rompemos el ciclo, sino que también ganamos una comprensión más profunda de nuestra capacidad para crear nuestra propia realida
Conclusión: Romper el ciclo para avanzar
Los bloqueos mentales son uno de los mayores desafíos en nuestro camino de crecimiento personal, pero también representan una oportunidad para aprender más sobre nosotros mismos. Reconocer que somos tanto los creadores como los responsables de nuestra realidad nos otorga un poder inmenso: el de transformar nuestras vidas.
El caso del chamán ilustra cómo nuestras creencias pueden manifestarse como obstáculos externos, pero también cómo, al tomar consciencia de nuestra proyección, podemos romper el ciclo y liberar la energía estancada. Porque al final, nuestra mente puede ser nuestro mayor enemigo o nuestro mejor aliado; la elección siempre estará en nuestras manos.
Feliz Vida 😊
Sabiduría de la Vida 😊
Las fotos están en su rinconcito 📷




Feliz miércoles, Guillermo.
Siempre agradezco tus sabias palabras de las publicaciones semanales en el blog. Es cierto que la mayoría de las veces me confieso completamente desconocedora de los temas tratados. Me interesan tanto por el fondo como por la forma, por esa manera tan tuya de explicar, de expresar tus conocimientos y tu habilidad para hacer que se vean como algo más cercano. Pero hoy, este tema me toca muy hondo. Tus palabras me han removido por dentro. Tengo personas cercanas a mí envueltas en ese círculo. Puede que yo misma lo esté, pero yo sé que tengo confianza en mí misma para salir. Tengo fuerzas y sobre todo ganas. Pero a ellos no les veo con esa actitud. Dos personas cercanas a mí están en ese círculo interminable, recurrente. Y lo peor, con ganas de tirar la toalla, sin ganas de seguir. Y eso me da miedo, me causa mucha impotencia. Leyéndote he visto un rayito de luz. Leve, tenue, pero lo he visto.
Gracias como siempre.
Abrazo infinito, amigo.
Querida Keti,
Gracias por compartir un comentario tan sincero y lleno de sensibilidad. Lo que mencionas toca un aspecto esencial del tema: los bloqueos mentales y cómo estos afectan tanto nuestra propia vida como la de aquellos a quienes amamos.
Primero, es importante distinguir entre dos aspectos que planteas y que, aunque parezcan similares, son distintos:
Uno: Los bloqueos mentales personales. Estos son propios de cada uno y surgen en nuestra mente, como trabas que nosotros mismos nos imponemos a nivel subconsciente. Son las resistencias internas que nos impiden avanzar, como el miedo al cambio, las inseguridades, o la falta de confianza en nuestras capacidades. El trabajo con estos bloqueos depende enteramente de nuestra voluntad de identificarlos y enfrentarlos. Es ahí donde radica el poder personal: en darnos cuenta de que, aunque los obstáculos sean reales, las soluciones están dentro de nosotros.
Dos: Aprender de los bucles ajenos. Este es un terreno diferente, ya que se trata de las lecciones que podemos observar en los demás. A veces, vemos cómo ciertas personas se quedan atrapadas en círculos repetitivos y eso nos puede inspirar a reflexionar sobre nuestras propias vidas. Sin embargo, sus bloqueos son de ellos y, aunque nos duela, no podemos resolverlos por ellos. Este tipo de situaciones a menudo están vinculadas a aprendizajes más profundos, que pueden tener raíces en esta vida o incluso en experiencias de vidas pasadas.
Tu comentario refleja algo muy lindo: tienes claridad sobre tus propias fuerzas y la voluntad para salir adelante, pero te preocupan profundamente quienes te rodean. Es natural sentir esa impotencia y ese deseo de ayudar, especialmente cuando vemos a personas queridas atrapadas en sus propios bloqueos. Sin embargo, recuerda que cada quien tiene su propio camino y proceso de aprendizaje. Lo máximo que podemos hacer es acompañar, ofrecer apoyo, escucha y amor incondicional.
El hecho de que hayas encontrado un «rayito de luz» en la lectura de este tema es significativo. Es una señal de que, aunque las circunstancias sean difíciles, hay esperanza. Esa luz tenue puede ser la chispa que encienda algo más grande, tanto en ti como en las personas cercanas a ti. Y esa chispa puede manifestarse en forma de palabras de aliento, actos de bondad, o simplemente estando presente para ellos.
No podemos caminar el camino de otros, pero sí podemos ser faroles en su sendero, recordándoles que no están solos.
Te envío un abrazo de viento lleno de fuerza y gratitud por tu valentía al compartir lo que sientes. Sigue confiando en tu capacidad para avanzar y nunca subestimes el poder de tu propia luz, que seguramente ilumina más vidas de las que te imaginas.
Compromiso, acción y disciplina. Mente positiva disciplinada es la clave del éxito bendiciones
Así es Lorena, gracias por tus palabras y muchas bendiciones también para ti.
Yo he tenido bloqueo debido al trabajo y es una agonía, porque el bloqueo viene debido al estrés, pero después el mismo bloqueo genera mucho más estrés. No se lo deseo a nadie porque últimamente estoy tan mal de eso que no puedo dormir. No tengo ansiedad ni ningún problema psicológico, en realidad creo que no es psicológico, seguro que tengo algo en la cabeza y tengo miedo
Gracias por tus palabras, Rebeca. Lo que describes es una experiencia muy real y compleja, porque el estrés y los bloqueos pueden entrar en un ciclo que se retroalimenta. Es comprensible que sientas miedo, pero el hecho de que estés identificando lo que te ocurre ya es un gran paso. A veces, el cuerpo manifiesta lo que la mente lleva acumulado y es importante escuchar esas señales sin juzgarlas.
Buscar apoyo, ya sea con alguien de confianza o un profesional, puede ayudarte a deshacer ese nudo poco a poco. También permitirte momentos de calma y cuidado personal puede marcar una gran diferencia, incluso en los días más difíciles.
Lo importante es no sentirte sola en esto. Lo que ahora parece un muro insuperable puede convertirse en un camino hacia algo más ligero. Confía en que hay salida, porque la hay y si necesitas compartir más, aquí estamos. Un abrazo enorme.
Sabio estoy de coña con esto yo. Mi problema es con las personas, si hago algo sola sin que nadie me vea, lo hago bien y me tomo mi tiempo, pero si alguna persona me dice que haga algo o si hago cualquier cosa donde hay personas; mi mente se bloquea y queda en blanco, se me va la idea de lo voy a hacer y todo, es como si quedara en el limbo y todo sale mal o me siento fatal por terminar haciendo lo que en realidad no quería sino lo que querían otros, ¿podrías decirme algo al respecto?
Te agradezco lo que has publicado. Te deseo lo mejor.
Ana Lucía, gracias por compartir algo tan personal y difícil. Lo que describes no es nada raro, aunque sé que debe sentirse muy pesado. Parece que en tu caso el bloqueo tiene mucho que ver con la presión externa o con la percepción que tienes de las expectativas de los demás. Es como si, al estar frente a otras personas, tu mente entrara en «modo supervivencia», desconectando tus propias ideas y deseos para complacer o evitar errores.
Esto puede estar relacionado con el temor al juicio o la necesidad de validación, algo que muchas veces aprendemos sin darnos cuenta. Pero quiero decirte que no estás sola en esto, y que es posible entrenar tu mente para reforzar tu confianza incluso en esos momentos de presión.
Un buen primer paso podría ser practicar hacer cosas pequeñas delante de otros, cosas donde el resultado no importe tanto. También puedes ensayar mentalmente o imaginar situaciones en las que eliges lo que realmente quieres hacer, incluso si hay otros presentes. Es como un músculo que necesita fortalecerse poco a poco.
Recuerda que el verdadero valor de lo que haces no depende de cómo lo vean los demás, sino de lo que significa para ti. Eres capaz de encontrar ese equilibrio. Lo que ahora sientes como una barrera puede convertirse en una gran oportunidad para redescubrir tu fuerza interna.
Te mando mucha luz y todo mi ánimo.
Muy buen post, Guille. Poco se puede añadir… Ser consciente de que hay un bloqueo, saber qué es lo que hay que soltar y rendir todo lo que te ata al bloqueo… El problema está en todo lo que significa el verbo » rendir»… alguien dirá, cuánto más cuesta , mayor será el aprendizaje y la liberación … Fácil es decirlo…
Tema complicado nos expresas hoy, porque todos tenemos algo que nos bloquea, en algún aspecto de nuestra vida. Yo voy avanzando, el horizonte al final de la vista será triste de alguna forma, pero intentaré estar agradecido.
Gracias por tus reflexiones.
Me gusta como respondes a los comentarios negativos, eres como los grandes futbolistas, te lanzan una piedra y devuelves un balón ..
Cuidate mucho amigo!!
Lagartija Brava, ¡qué alegría recibir tus palabras siempre tan llenas de honestidad y reflexión! Tocas un punto crucial: ser consciente del bloqueo ya es un gran paso, pero enfrentarlo, rendir lo que nos pesa y soltarlo… eso sí que es un viaje profundo y, como bien dices, nada fácil en el momento exacto en que lo vivimos. Sin embargo, tu enfoque hacia el horizonte, aunque lo percibas triste, también está cargado de valentía y gratitud, y eso tiene un poder inmenso.
Me emociona que valores esa manera de responder. Para mí, cada comentario, incluso el más oscuro, refleja algo que esa persona lleva dentro, quizá algo que necesita ser escuchado o comprendido. Si una palabra mía puede devolver un poco de luz, aunque sea leve, entonces vale la pena.
Tu metáfora es preciosa: devolver un balón en lugar de quedarnos con la piedra. Es un recordatorio de que siempre tenemos la opción de transformar lo que recibimos y devolverlo con otra energía. Así que gracias a ti por verlo y por compartirlo. ¡Que sigas avanzando en ese camino, llevando gratitud y fortaleza contigo! Un abrazo lleno de buena vibra.
Hola! Me gustaría comentar mi caso, desde hace ya varios años que siento me bloqueo pero hace un año o poco más que empecé a sentir de manera más recurrente los bloqueos antes tomar cualquier decisión importante, es decir, no tengo problemas para mi día a día (es más, soy muy tranquila en todo) pero a la hora de tener que decidir es el problema. Tengo todo analizado, pensado listo, tengo hasta una lista con las cosas que debería cambiar y en otra las que quiero lograr, sin embargo lo intento un día y los siguientes ya no puedo seguir por el bloqueo (y es frustrante ver cómo sigue pasando el tiempo sin poder avanzar). Y posterior a eso me atrapa una frustración horrible por no lograr el mínimo (y un miedo a seguir fallando), que, como un ciclo, me abruma y me bloquea, impidiendo salga de esa rueda que siempre parece mejora y vuelve al punto en que está todo mal. Me gustó tu trabajo, siento que describes bastante bien lo que a muchas personas nos sucede y en verdad me gustaría que leas mi comentario y luego me respondas. No tengo apuro, pero quisiera pedirte una respuesta sincera inclusive si me debes decir estás liada. Desde ya muchas gracias!
Hola, Marcela. Gracias por abrirte y compartir lo que estás viviendo; créeme, es un acto valiente y poderoso, aunque ahora no lo sientas así. Lo que describes es un círculo que puede sentirse asfixiante: bloqueo, frustración, miedo y vuelta al inicio. Pero algo muy importante es que ya diste un primer paso al reconocerlo y buscar entenderlo y eso no es poca cosa.
El bloqueo en las decisiones importantes puede venir de muchas raíces: el miedo al error, la sensación de no estar preparada, o incluso de querer hacerlo todo «perfecto». El hecho de que tengas tus objetivos claros y organizados habla de que dentro de ti hay una voluntad enorme de cambio, pero quizás sea el enfoque lo que necesita ajustarse.
A veces intentamos abarcar todo a la vez y eso puede abrumar y paralizar. ¿Qué tal si empiezas con algo muy pequeño? Un cambio que no parezca tan grande, pero que aún así sume hacia tus metas. El avance, por pequeño que sea, genera confianza y rompe ese ciclo de frustración.
Además, es importante que te hables con cariño en esos momentos en los que te sientes fallar. En lugar de castigarte, trata de recordarte que los tropiezos son parte del camino. El hecho de que sigas buscando avanzar, a pesar del miedo y la frustración, es una muestra de tu fortaleza.
No estás sola en esto y si sientes que este ciclo se hace más pesado de lo que puedes manejar, no dudes en buscar apoyo, ya sea de un profesional o de alguien de confianza. A veces, tener alguien con quien compartir el peso puede marcar una gran diferencia.
Te agradezco mucho que me hayas escrito y que confíes en mis palabras. Te mando un abrazo enorme y toda mi energía para que encuentres poco a poco la manera de salir de esa rueda. Aquí estoy si necesitas seguir compartiendo.
Te mando un gran abrazo de viento a la distancia 💛
Yo nunca escribo nada, ni me gustan los blog porque soy muy poco amiga de la lectura, pero me ha contado una amiga que además de escribir, analizas los casos y respondes y eso ya es terapia. Yo estoy mal, he visto tantos videos para comprender tal vez que está mal o que hago mal. Hasta estoy segura que tengo un bloqueo absoluto de mi mente, puedo pensar pero en mi mente todo está en blanco cuando debo tomar una decisión que en realidad tomo pero es como si solo lo hiciera de la boca para afuera, adentro mío no deseo hacerlo parece y ni te cuento la frustración que ello me ocasiona, soy una mujer frustrada con mi propia vida. Se que tengo que hacer, cambiar y cuando debo hacerlo la lío y quedo peor que antes porque estoy segura que yo misma me bloqueo los propios planes y luego viene la tormenta de lo que sucede por mis pensamientos. Fui a un psicólogo, hice terapia pero casi que todos me decían no sea gilipollas y cambia de una puta vez y dejé todo de lado, de ir a ningún lado. Hace muchísimos años no voy a terapia porque también económicamente es costosísimo ir a menudo pero si me orientas estoy segura que tendré que hacer el esfuerzo porque sino me estoy volviendo loca.
Siempre he tenido la creencia que la mente te proyecta como si fuera un cine tus ideas o tus pensamientos, es estúpido lo sé pero aun lo creo sin embargo te pregunto ¿cómo se procesa un pensamiento en la mente? ¿Sientes una pequeña voz que te narra tu pensamiento o que decidir?
Muchas veces no sabes ni lo que te pasa
Beso grande 👄 y disculpa no sea lectora 🙏
Romy. Antes que nada, quiero agradecerte por animarte a escribir y abrirte de esta manera, sobre todo siendo algo que no sueles hacer. Créeme, lo que has compartido tiene un enorme valor, porque muestra que estás buscando entenderte mejor y ese es un paso gigante. Así que gracias por confiar en mí.
Primero, déjame decirte que no es «estúpido» creer que la mente proyecta ideas como un cine. En realidad, es una metáfora muy precisa. Nuestra mente funciona un poco así: genera imágenes, pensamientos y narrativas que construyen nuestra percepción de la realidad. A veces esas «proyecciones» pueden ser tan abrumadoras o confusas que nos sentimos atrapados en ellas. Pero hay formas de empezar a entender y organizar todo ese caos interno.
Sobre cómo se procesa un pensamiento, es muy interesante lo que mencionas de la «voz interna». Muchas personas la experimentan, como si hubiera una especie de narrador que pone palabras a las ideas. Sin embargo, no todos lo viven igual. Algunos tienen más imágenes, otros sensaciones y otros combinaciones de todo eso. La mente es un terreno muy personal y no hay una forma correcta o incorrecta de experimentar los pensamientos.
Ahora, sobre lo que sientes con las decisiones, entiendo esa desconexión entre lo que decides «afuera» y lo que realmente deseas «adentro». A veces eso pasa porque nuestras emociones y nuestra mente consciente están desalineadas. Por ejemplo, puede haber miedo o inseguridad detrás de ciertas decisiones que nos hace sentir bloqueadas, incluso cuando sabemos qué queremos hacer.
Te diría que tal vez lo primero es reconocer que no tienes que solucionar todo de golpe. Podrías empezar por cosas pequeñas, que no te abruman tanto pero que te dan pequeñas victorias. Cada pasito cuenta y la frustración disminuye cuando ves que avanzas, aunque sea un poquito.
Por otro lado, entiendo perfectamente que ir a terapia puede ser un tema complicado, tanto emocional como económicamente. Si decides retomarla, sería importante encontrar un profesional que te haga sentir escuchada, no juzgada. También hay alternativas como grupos de apoyo o incluso recursos online gratuitos que podrían ayudarte a comenzar.
Romy, quiero que sepas que lo que estás viviendo no es un fracaso ni algo insuperable. Es una etapa difícil, pero lo importante es que te estás dando cuenta de ello y buscando una salida. Aquí estoy si necesitas seguir hablando. Te mando un abrazo enorme y toda la paciencia y cariño que puedas necesitar en este proceso.
Abrazo de viento gigante a la distancia amiga
Yo me autosaboteo constantemente, en mis metas y objetivos, me autosaboteo y no me permito ir por aquello que me hace feliz, por ejemplo terminar una carrera que he comenzado cien veces. Ya estoy harta de mi misma. Lo unico q hago es cagarme la vida yo misma😢😢😢
Discrepo completamente de tu apreciación y de las respuestas que has venido dando. La conducta autodestructiva si existe!! Y tiene un origen en la infancia. Desde que te das cuenta que te apartan, que te sientes diferente, que no encajas, desarrollas la idea de que no eres digna, que eres fea, que eres tonta. Cuando eres adulto cada vez que fallas, te sientes inferior y quieres lastimarte hasta el punto que deseas el castigo, que piensas que te lo mereces.
No se si tiene solución porque el autosabotaje si existe y es cuando tus conductas te impiden conseguir lo que quieres y te niegas a aceptarlo! 🤷🏻♂️
María Rosa, gracias por compartir tu historia y tu postura con tanta sinceridad. Tu experiencia refleja una lucha interna muy profunda y es completamente válido sentir y expresar lo que sientes. Lo que mencionas sobre la autodestructividad es real para muchas personas y tu perspectiva acerca de su raíz en experiencias de la infancia tiene un fundamento importante. Es cierto que esas heridas tempranas pueden marcar patrones que nos acompañan durante años.
Discrepar es sano, porque abre el espacio para reflexionar más allá de una sola visión. La publicación no niega la existencia de conductas autodestructivas, sino que intenta abordar desde otro ángulo el porqué, tal vez, nos ponemos trabas en el camino. Pero claro, cada vivencia es única y lo que para unos es un bloqueo inconsciente para otros puede ser un patrón más consciente, cargado de dolor y culpa. No desacredito tu postura ni tu punto de vista, sino que lo incorporo al tema como una mirada diferente justamente fundado en tus vivencias.
El autosabotaje sí existe y lo reconoces con una lucidez impresionante, lo cual es un gran primer paso. Decir «ya estoy harta de mí misma» habla del cansancio, pero también de un deseo de cambio. Esa frustración que mencionas no tiene por qué ser un destino final. Puede ser el motor para buscar un camino diferente. Nadie debería cargar con la idea de que «se merece el castigo» (eso ya es culpa). Si esa creencia está ahí, quizá lo más valiente y sanador sea empezar a trabajarla desde la raíz, a tu ritmo, con el acompañamiento adecuado.
Dices que no sabes si tiene solución. Yo creo que sí. Tal vez no sea fácil ni rápido, pero el simple hecho de estar aquí, reflexionando y expresándote, ya es un paso inmenso hacia esa solución. Aunque no lo sientas ahora, hay una fuerza dentro de ti que quiere cambiar y que merece hacerlo.
Te envío un fuerte abrazo lleno de respeto y admiración por tu honestidad. No estás sola en este camino.
Yo creo que la vida no es para tiernos ni vacilados porque te pasa por arriba y me vas a disculpar pero a tu chamán no lo arregla la vida con todos los mambos y cosas que ha vivido y aprendido, él solo se ha metido en un laberinto que jamás podrá salir ni suplicando.
¿Cómo se arregla la cosa? Pues se lo duerme sabiéndolo o no porque da igual, se lo baña, afeita y se lo opera y que despierte cuando le plazca limpio, civilizado pero «curado» y si le place que vuelva a ligarla solo de nuevo, pero de esa está curado.
Lo repito, la vida no es para dudas y encima es tan corta que no hay tiempo para ternura. Mi marido me galanteaba y de allí no avanzaba hasta que un día dije, yo a éste lo curo y bien curado. Le puse unas gotas de burundanga en el vaso de vino y cuando se despertó estaba abrazado debajo mío y a la semana nos casamos. Hace mas de 12 años de lo que cuento así que mira si tendré razón en lo que digo.
Y escribes lindo tú, sabes decir las cosas y tienes mucha paciencia, me gusta leerte.
Abrazo
Hola, Ernestina. Agradezco que hayas compartido tu visión de manera tan directa y sin filtros. Lo que cuentas, aunque puede generar muchas reacciones, también refleja una forma de ver la vida que, para ti, ha funcionado. Sin embargo, creo que hay espacio para reflexionar sobre ello, sobre todo en cuanto a los métodos y la manera en que enfrentamos las relaciones y los desafíos personales.
Es cierto que la vida puede ser dura y que muchas veces no hay espacio para titubeos. Pero quizás lo que la hace realmente valiosa es encontrar un balance: actuar con decisión, sí, pero sin perder de vista el respeto hacia los demás y hacia nosotros mismos. Imponer nuestra voluntad, aunque sea con las mejores intenciones, puede llevarnos a resultados temporales, pero ¿a largo plazo? Eso es algo que siempre vale la pena cuestionar.
En cuanto a tu experiencia personal, veo que para ti fue un punto de inflexión que marcó una relación de años. Más allá de cómo sucedió, tal vez la verdadera fortaleza esté en lo que construyeron después, día a día, con compromiso mutuo. Al final, cada relación es un mundo y nadie tiene una fórmula perfecta.
Me halaga mucho que disfrutes lo que escribo y que encuentres paciencia en mis palabras. Es un placer compartir ideas, incluso con visiones tan diferentes, porque siempre hay algo que aprender de cada perspectiva. Un abrazo grande y gracias nuevamente por tu sinceridad.
Ni el cabrón más pintado le llega a los tobillos a doña «Tina» 😂😂😂
La señora sin duda sabe jugar en las grandes ligas 🙈😜
🤣🤣🤣
Hugo, Hugo, Hugo 🙏
Buen día, te felicito por la información que nos compartes, es excelente, concreta y de suma importancia. En lo personal me ha servido mucho.
Una pregunta una persona sufre por amor no puede aceptar el dolor de la ruptura esa persona no quiere saber de los hombres y esa persona y ¿que pasa ella que no acepta este dolor y se queda solitaria sin pareja?
Eso sería un bucle también, cierto y también que ella se sabotea. ¿cómo debería hacer para salir del bucle y volver a ser social?
Besos de mi parte
¡Hola, Aldana! Muchas gracias por tus palabras y por compartir cómo esta publicación te ha ayudado. Es muy valioso que te tomes el tiempo para reflexionar y plantear estas preguntas tan profundas y comunes.
La situación que describes, ya sea para alguien más o para ti misma, efectivamente puede ser un bucle, sobre todo si la ruptura ha dejado heridas que no se han procesado del todo. El rechazo al dolor o la negación de lo que sucedió pueden ser formas de autoprotección, pero a la larga nos aíslan y nos alejan de conexiones nuevas, tanto con otros como con nosotros mismos.
El dolor de una ruptura necesita su tiempo y espacio para ser aceptado. No se trata de «superarlo» rápido, sino de aprender a convivir con él, permitiendo que eventualmente deje de ocupar tanto espacio en nuestras vidas. O sea ser sanado.
Aquí te dejo algunos puntos que podrían ayudar a esa persona a romper el bucle:
Reconocer y validar el dolor: Es importante aceptar que está bien sentirse herida o incluso enojada. A veces, nos resistimos a sentir para no sufrir más, pero enfrentarlo poco a poco es lo que nos libera.
Luego, trabajar en el autoconocimiento: Antes de conectar con los demás, es fundamental reconectar con uno mismo. Preguntarse: «¿Qué necesito? ¿Qué quiero para mí, sin presiones externas?»
Recién después, abrir espacios de confianza: La idea no es volver a conectar de golpe con todos los hombres, sino crear espacios seguros donde la persona pueda sentirse libre de ser ella misma. Puede ser con amigos, familiares o incluso grupos sociales que no impliquen un vínculo romántico.
Quizás luego sigan pequeños pasos hacia lo social: Si la persona siente que ha perdido el hábito de socializar, empezar con actividades que no requieran demasiado compromiso emocional puede ayudar. Por ejemplo, participar en talleres, hobbies o eventos que le interesen.
Y también porque no, pensar en buscar apoyo profesional: Muchas veces, cuando el dolor parece insuperable, un terapeuta puede ser una guía invaluable para desentrañar las emociones, sanar las heridas y encontrar herramientas para avanzar.
No hay una fórmula mágica, pero hay algo que siempre funciona: tratarse con paciencia y amor propio. Si esta persona (o tú misma, si estás hablando de ti) da pequeños pasos y se permite sanar a su ritmo, las cosas empezarán a cambiar. Lo importante es no juzgarse y recordar que la soledad, si se vive desde un lugar de autocuidado, puede ser un puente hacia relaciones más sanas y plenas en el futuro.
¡Te mando un abrazo de viento a la distancia y muchos ánimos!
Me pareció un enfoque muy interesante la publicación y que invita a tener una actitud mas compasiva con una misma. Soy un caso de autosabotaje, por mucho tiempo he vivido así, y en varias ocasiones he pensado que hay algo oculto, muy en la profundidades de mi inconsciente que no me deja avanzar, y a pesar de que he encontrado verdades y heridas ocultas, siento que no logro dar con el punto exacto, y a veces me quedo con más preguntas que respuestas. Gracias por el aporte que da este contenido.
¡Gracias por tus palabras, Paulina! Qué importante lo que compartes, porque refleja la profundidad de tu autoobservación y tu valentía al enfrentar estas preguntas internas. El hecho de que ya estés explorando esas heridas y buscando respuestas demuestra un enorme avance y, sobre todo, una actitud compasiva contigo misma, como bien mencionas.
Es completamente normal que en este camino hacia el autodescubrimiento surjan más preguntas que respuestas. A veces, no se trata de encontrar «el punto exacto», sino de ir deshaciendo los nudos poco a poco, abrazando cada pequeña verdad que aparece en el proceso. El autosabotaje suele estar arraigado en patrones muy profundos y, aunque pueda ser frustrante no ver cambios inmediatos, cada paso que das te acerca a una mayor claridad.
Te animo a seguir confiando en ese trabajo interno y a recordar que no todo debe resolverse de una vez. A veces, el simple hecho de aprender a vivir con nuestras preguntas ya es una forma de sanación.
¡Gracias por compartir tu experiencia y por inspirar a otros a reflexionar! 💜
Sabio soy de otra religión, pero siempre leo tus enseñanzas. Sin duda Dios te usa para bendecir a tantas personas. Es muy bueno y como ayuda salir adelante escuchar gente con mente abierta y positiva..
Aleluya!!!!
Gracias hermano Sabio por ésta hermosa lectura y haciendo comprender el significado de cual es nuestro peor enemigo de nuestro propio yó y qué nós apeguemos más a la Crúz del Señor.
Felíz y bendecido día Sabio
¡Gracias, Filipa! Tus palabras son un verdadero regalo, llenas de fe y entusiasmo.
Me honra que encuentres valor en estas reflexiones, incluso desde tu perspectiva y creencias. Recuerda que siempre hago hincapié en que no me identifico con ninguna religión, siempre digo: lejos de los “ismos” y por eso trato de verlo todo dentro de una mirada holística de la vida.
La idea de trascender a nuestro propio «yo» y enfrentar nuestras limitaciones internas es un camino que todos podemos recorrer, cada quien desde su espiritualidad o filosofía de vida.
Que esa cruz que mencionas sea siempre un símbolo de fuerza y guía en tu camino, y que te inspire a seguir avanzando con fe y esperanza.
Gracias por tu calidez y por dejar esta hermosa reflexión.
¡Que tengas un día igualmente bendecido!
Hola Trutru, buen trabajo has hecho.
Digo, creo que no es lo mismo el concepto de bloqueo mental y creencia limitante.
Lo que me pasó y que no lo pienso contar aquí NO ES FALSO , REALMENTE ME SUCEDIÓ, ES REAL y como es un delito cuando denuncio no me creen, y ven que me hacen daño nadie hace Nada y disfrutan viendo como me dañan. Pareces un buen tipo con onda.
Gracias, Luciano, por compartir tus pensamientos y por la confianza de dejar aquí tu reflexión, aunque sea un tema tan delicado y difícil para ti. Entiendo que hay algo muy doloroso y personal en lo que cuentas y quiero reconocer lo valioso que es que te expreses, incluso en medio de tanta frustración.
Sobre tu duda, tienes razón: el concepto de bloqueo mental y creencia limitante no son exactamente lo mismo. El bloqueo mental suele ser una barrera momentánea o recurrente que nos impide pensar o actuar con claridad en una situación específica. Es como si la mente se paralizara frente a algo que nos sobrepasa. Por otro lado, una creencia limitante es algo más profundo y estructural: son ideas que hemos internalizado a lo largo del tiempo (sobre nosotros mismos, los demás o el mundo) y que nos restringen, nos hacen creer que algo es imposible o que no somos capaces, aunque en realidad no sea así.
En tu caso, si lo que has vivido es real, como dices y no te creen, no es un bloqueo ni una creencia limitante, sino una situación injusta que seguramente te genera mucho dolor y rabia.
Te diría que sigas buscando maneras de expresar tu verdad, tal vez con apoyo de alguien que pueda ayudarte a ser escuchado, porque lo que te pasó merece ser atendido y respetado. Nadie tiene derecho a hacerte daño y mucho menos a que ese daño sea ignorado.
Gracias por lo que mencionas de mi onda; aquí estoy si necesitas charlar o reflexionar más sobre todo esto. ¡Ánimo!
Hola escritor aunque eres medio filosófico también.
Yo la verdad que estoy tan podrida de mi país que es la causa de todas las causas y el origen de todo bloqueo. Argentina con los años se ha convertido en un país de mierda sin trabajo, oportunidades ni siquiera futuro y así no hay mente ni cabeza que soporte.
Peronistas, radicales, populistas y ahora estos liberales truchos parecen haberse puesto de acuerdo en quitarnos oportunidades y futuro y ese es el gran problema y el origen del gran bloqueo mental. Es crónico, bucle de bucles y también patológico y agradecida de tipos como tu que le ponen esfuerzo y ayudan a vivir la vida pero la verdad no hay poder del mundo arregle este bloqueo mental y general.
Se que no hablamos política aquí pero esto va más allá de la política es en realidad nuestra alma tiritando miserias quien sabe porque razón.
Te dejo un abrazo, como te digo eres los que ayudan a que esta mierda no nos tape.
Silvia, muchas gracias por tu comentario tan honesto y crudo. Aunque como dices no hablamos de política aquí, lo que compartes va más allá de eso: es una reflexión sobre lo que como sociedad hemos enfrentado y seguimos enfrentando.
Es imposible ignorar el impacto de un entorno que parece cerrarnos puertas constantemente, en lo personal y colectivo.
Entiendo perfectamente por qué sientes que el bloqueo no es solo mental, sino también existencial, casi un reflejo de esa realidad dura que describís.
A veces parece que el sistema, lejos de sostenernos, nos empuja a un estado de agotamiento emocional y mental, donde incluso las ganas de proyectar un futuro se ven aplastadas. Sin embargo, en medio de todo esto, la resiliencia sigue viva.
Lo veo en vos, en tus palabras, en esa capacidad de identificar lo que está mal y aún buscar algo que te ayude a seguir adelante, a pesar de todo.
Ese pequeño acto de resistir y expresar lo que sentimos es poderoso, incluso frente a lo que parece inmutable.
Te agradezco por compartir tu visión y tus sentimientos, porque también son parte de lo que nos hace más humanos. Quizás no podemos arreglar todo de inmediato, pero sí podemos empezar reconociendo nuestras emociones y dándonos permiso de sentirlas sin culpa.
Aquí estamos para eso, para seguir ayudándonos a que esta realidad no nos termine de hundir.
Un abrazo fuerte y seguí adelante con esa honestidad que te caracteriza.
Hablamos de bucles o solamente bucles mentales 🤔
Qué lastima, porque quería contarte un bucle que no tiene precio, respuestas ni solución.
Mi ex marido era un enigma, se cansó de ponerme los cuernos y como yo creía en él, era una fiesta, sí, vivia la fiesta nacional de la cornuda y ni enterada😡
Cuando comencé a sospechar porque era muy evidente, se mostraba enojado y ni siquiera me daba la palabra.
Asi un largo tiempo donde nunca me llevó el apunte, ignorando hasta la hora, pero se encendió en cólera cuando me alejé de un lugar donde había dejado de sentirme incluída y tampoco bienvenida.
Y era mañana, tarde y noche con el cantito: … pero te fuiste y me dejaste 🤦
Así vamos para tres años, se acuerda y pone play y suena la musiquita del te fuiste ingrata y me dejaste 🎶
Qué me dices o dirias de este bucle 🤔
Hola, Mavi. Gracias por compartir tu historia, porque sé que abrirse sobre algo tan personal no es fácil.
Aunque el tema de la publicación no eran los bucles emocionales, lo que cuentas encaja de alguna manera en esos patrones repetitivos que nos atan y nos drenan.
Tu relato deja claro que ese «bucle» del que hablas no solo es causado por las infidelidades de tu ex, sino también por cómo él ha intentado volcar su culpa en vos. Ojo con ese tema.
Es como si hubiera querido proyectar en vos sus propios errores, haciendo sonar esa «musiquita» constante que, lejos de ser solución, solo refuerza el ciclo de culpa, victimismo y desgaste emocional.
Pero aquí hay algo importante: vos ya tomaste la decisión de salir de ese espacio en el que no te sentías bienvenida ni valorada. Eso es enorme, Mavi, porque romper con un ciclo tóxico no es nada sencillo. Ahora, aunque su «bucle» siga girando, vos tenés la oportunidad de decidir no engancharte más en él.
¿Qué diría yo de este bucle? Que no es tuyo, que es su propio ciclo de proyección y culpa, y que si lográs desvincularte emocionalmente de esa «musiquita», podrás seguir adelante con mucha más ligereza. Al final de cuentas, tú fuiste honesta, sincera y pusiste de tu parte toda tu confianza.
Recordá siempre que no estás sola en esto y que hay espacio para que vuelvas a sentirte libre, incluida y feliz.
Nadie merece quedarse atrapado en el eco de una relación que ya quedó atrás. ¡Mucho ánimo, Mavi y gracias de nuevo por compartir!
Hace desde que leí lo que publicaste que dudaba si escribía o no, pasa que a veces no es fácil decir lo que adentro tenemos tan sabido y te frena.
Yo no hablo de bucles, directamente vivo en un bucle y todo me sale tan mal que te juro estoy podrida, harta.
No pienses que hablo de suicidio y esas cosas, jamás haría algo así porque respeto y amo la vida pero hace rato que bajé los brazos, la vida me ganó.
Todo lo que pienso o imagino pareciera los seres que nos ayudan se lo pasan por el tuje y así nada resulta.
Y fíjate que perdí mucho y siempre he pedido tan poco, soy una mina tan simple que se conforma con nada y a veces eso tan poco tampoco lo consigo.
Mi ex marido un cabronazo y aunque me costó dejarlo atrás, hace mucho que aprendí a vivir sola con mi hija.
Pero cuando no es la salud, es que no funciona el curro o aparece algo que te limpia y te deja mirando el techo.
Dije una, muchas veces, quizás sea hasta que la vida diga te escuché y vamos con el barajar y dar de nuevo; son tantas vidas las que hacen la eternidad que a lo mejor en otra te da un par de cartas mejores.
Me gusta la vida, la naturaleza y la gente de corazón y sólo por eso te digo que amo la vida pero la verdad estoy cansada y harta de este bucle.
Besos, sos un tipo muy especial y me hecho adicta a leer tus cosas. Todo ❤️
Hola, Marivi. Primero, agradecerte por compartir tu historia y abrir tu corazón de una manera tan honesta, aunque sé que te costó hacerlo. Puedo sentir la intensidad de lo que llevás dentro y también la fuerza que aún te sostiene, porque a pesar de todo lo que describes, tu amor por la vida sigue siendo más grande que tu cansancio. Eso dice mucho de vos y de tu espíritu resiliente.
Entiendo que te sientas en un bucle, atrapada en esa sensación de que nada fluye como debería. Es agotador pelear constantemente y sentir que los esfuerzos no dan frutos. Pero quiero decirte algo: no estás sola en esa lucha y aunque el cansancio te haga creer que esto es permanente, los ciclos, incluso los más oscuros, terminan rompiéndose. A veces es cuestión de un cambio pequeño, de mirar una situación desde un ángulo diferente, de permitirte ser un poco más amable con vos misma.
Tu amor por la naturaleza, la gente de corazón y sobre todo, tu hija, son los faros que te siguen guiando. Son las razones por las que, aunque te sientas agotada, seguís de pie. Puede que la vida no haya barajado las cartas como esperabas, pero vos tenés algo que muchos pierden, ya no tienen: la capacidad de valorar las cosas simples. Eso, Marivi, es una fuerza tremenda que puede ayudarte a encontrar la salida de este bucle.
Te mando un abrazo enorme. Y si alguna vez sientes que el cansancio te pesa demasiado, busca un espacio donde alguien pueda escucharte y acompañarte, porque compartir lo que sentís, como lo hiciste aquí, también alivia.
Tu camino no está escrito del todo y aunque hoy parezca oscuro, siempre hay margen para que el sol vuelva a entrar.
Gracias por confiar y por dejarme leerte.
Gracias 🙏
Esperaba leer tu respuesta porque siempre respondes pero no lo que has dicho 🙏
Gracias 🙏