Energías … ¿te suena conocido?
Cuando el alma aprende a reconocer lo invisible, despierta al arte de caminar protegida.
Hay temas que, una y otra vez, vuelven a nosotros.
Hablamos hace poco de los hospitales, de sus habitantes invisibles, de los seres que no vemos y aun así percibimos. Y sin darnos cuenta, todos los caminos nos llevaron al mismo punto: las energías.
Ese gran misterio cotidiano que envuelve al mundo, da forma a las relaciones humanas, marca un hogar y modela el ánimo. Las energías están siempre presentes. Las sentimos, nos atraviesan, nos acompañan o nos perturban. Pero pocas veces nos detenemos a comprender qué son y cómo trabajan con nosotros.
¿Qué son las energías? Una aproximación sencilla
Hay muchas formas de definirlas, pero la más clara quizás sea la más simple:
la energía es a la esencia humana lo que el perfume es al cuerpo.
Un perfume se adhiere a la piel, a la ropa, a las manos.
Queda en las sábanas, en el auto, en la almohada.
Sin darnos cuenta, vamos dejando pequeños rastros aromáticos allí por donde pasamos.
Con la energía ocurre lo mismo.
Cada objeto que tocamos, cada ambiente en el que entramos, cada persona con la que nos cruzamos absorbe una parte de nuestra vibración.
Y esa vibración permanece: suave, intensa, agradable o pesada.
Un perfume sutil o un olor que incomoda.
Un abrazo cálido o una sombra.
Por eso, aunque no hablemos, aunque no hagamos nada, nuestra energía siempre está diciendo algo.
Las buenas y las malas energías: lo que algunos perciben y otros no
Hay quienes poseen una sensibilidad natural para detectar energías sutiles.
Perciben un ambiente denso apenas cruzan la puerta.
Sienten alivio o rechazo sin saber por qué.
Identifican vibraciones escondidas en objetos, lugares o personas.
Y hay quienes… simplemente no.
Así como existen narices que distinguen un aroma a metros de distancia, también hay quienes no pueden percibir olores aunque los tengan frente a sí.
Con la energía sucede igual:
no percibirla no significa que no exista ni que no te afecte.
Y así como hay personas con perfume que gira cabezas, también hay quienes “traen encima” olores que incomodan.
Las malas energías funcionan igual:
impregnan la casa, los objetos, la ropa, los caminos compartidos, incluso las palabras.
El guerrero energético: cómo protegerse de las vibraciones densas
La protección no es un acto de miedo, sino de conciencia.
Un guerrero energético no pelea: se mantiene despierto.

Aprender a percibirlas
No se trata de desarrollar un poder extraño.
La percepción nace de la calma, del silencio, de la suavidad interna.
Cuando la mente baja el volumen, el alma escucha.
Un simple ejercicio:
Respirar profundo.
Centrar la atención en el corazón.
Preguntar internamente: ¿cómo me hace sentir este lugar?
La primera sensación es la correcta.

El arte de limpiar la energía
Las culturas antiguas entendieron algo esencial:
el aroma purifica lo que la vista no ve.
Por eso usamos palo santo, copal, sahumos.
El humo noble despeja, disipa, abre.
No es superstición: es vibración en movimiento.
Cuando el humo asciende, la energía estancada desciende y se transforma.
Acá dejo una antigua publicación donde hablamos de como limpiar nuestros objetos y consagrarlos 👉 Limpieza y consagración
El cabello como antena espiritual
El cabello absorbe y transmite energía.
Los sabios lo sabían.
Por eso muchos sanadores, chamanes y místicos se cubren la cabeza:
para evitar que su campo energético quede expuesto a influencias ajenas o densas.
Un cabello descubierto es como una ventana abierta.
Un cabello cubierto es como un umbral protegido.
¿No has notado que los chamanes «aunque más socialbilizados» llevan siempre una gorra?
La lana: un escudo ancestral
Apolonio de Tiana, místico y maestro de la antigüedad,
usaba un manto de lana incluso en verano.
Decía que la lana lo protegía de las vibraciones bajas
y de la luz astral que podía drenarlo.
La lana —fibra viva, natural, cálida—
ha sido siempre un guardián energético.
Quien la lleva puesta se envuelve en una vibración que repele densidades.
A modo de conclusión: el guerrero que somos
Todos, en algún momento de la vida,
hemos sentido una energía que nos anima
y otra que nos apaga.
Y el camino espiritual no es negar la existencia de la sombra,
sino saber caminar con la luz encendida.
El guerrero energético no es quien lucha,
sino quien reconoce lo invisible,
protege su campo,
limpia lo que pesa
y conserva lo que ilumina.
Porque al final, la verdadera batalla nunca fue contra la oscuridad,
sino contra el olvido de nuestra propia luz.

Feliz Vida 😊
Las fotos están en su rinconcito 📷



Me alegro de leerte Sabio.
Todo lo que escribes es de agradecer y hace pensar.
Post bien pensado y estructurado, reflejo de una mente inteligente y compleja.
Pero me hace pensar en si la gente realmente es consciente, de todo lo que nos influye, nos moldea, nos perturba o nos sana, la “ energía «… Otro tanto pasa con la vibración. Son palabras, que usadas, en según que escrito, quedan muy intelectuales ó poeticas, pero es algo muy a tener en cuenta en nuestro día a día, en el discurrir de nuestra vida.
También te digo, amigo… Pienso que alguien con muuuy baja vibración, puede cambiar y convertirse en alguien MUY elevado espiritualmente e inspirador.
La vibración sube y baja , durante el día, las compañías, los lugares, pequeños accidentes, hasta incluso lecturas y música influyen ( por ello escucho música en inglés, para no entender las letras y de esa forma, la voz es solo sonido, qué los cantantes dicen muchas tonterías, jaja..).
Así que hay que ser conscientes de estos estados , dentro de lo posible. Hay personas que están estancados en la baja vibración y no piensan que se puede estar de otra forma, con culpar a la suerte, al destino, al resto del mundo, creen que es lo normal. Y no es así.
Me has sacado una sonrisa con lo de los perfumes, puede valer ese ejemplo. A mí , personalmente no me gustan los perfumes y después de interactuar con sitios y gente, me pide lavarme las manos. El perfume de otra persona se convierte en parte de su energía?… Quizás.
En cambio, los inciensos me encantan.
Lo de la lana me ha parecido interesante, como lo de cubrirse el cabello.
El punto final ha sido sublime, Maestro…“Porque al final, la verdadera batalla nunca fue contra la oscuridad,
sino contra el olvido de nuestra propia luz.»
Pienso, qué La oscuridad se puede llegar a convertir en luz, pero sólo si se quiere hacer.
Vaya, estaba tan absorto, qué el Pu Erh se ha infusionado media hora, ja ja..y también está bueno!!
El año se acaba, el frío y la lluvia calan Ondo y nos hacen volvernos introvertidos… Qué suerte tenéis en el hemisferio Sur, qué Papá Noel llega en bermudas tomándose un Cubalibre…
Cuidate mucho y pasa una fantástica semana. Un abrazote de viento!!.
Lagartija Brava 😃😃
Qué gusto leerte siempre, con esa mirada tuya que no se limita a acompañar el texto, sino que lo atraviesa, lo observa, lo desarma y lo vuelve a armar desde tu propia luz. Esa es la señal inequívoca de las almas antiguas: no leen, escuchan.
Has señalado algo esencial: la vibración no es una conquista fija, es un estado viviente que sube, baja, se transforma, respira con nosotros. No hay seres completamente luminosos ni completamente oscuros; sólo hay almas en tránsito aprendiendo a recordar quiénes son. Y en ese fluir constante, la energía puede elevarnos… o arrastrarnos si la dejamos entrar sin conciencia.
Me hiciste pensar en un sanador que conocí hace años, un hombre sereno, lleno de sabiduría ancestral. Bastó una mínima fisura emocional para que algo tan humano como el enamoramiento lo desviara de su centro, y su vibración —que parecía inamovible— se desplomó. Con eso aprendí algo simple y enorme: hasta los más sabios pueden olvidar su luz cuando la materia susurra fuerte. Somos humanos; por eso estamos aquí.
Te resumo la historia… era un sanador en San Marcos Sierras, un hombre mayor con muchísima sabiduría y una serenidad envidiable que parecía controlarlo todo, hasta su respiración y entre sus pacientes recibe a una chica joven de Buenos Aires, que acude en su ayuda por problemas con un jefe en su trabajo y… el hombre sin darse cuenta comenzó a dejarse llevar y se enamoró y claro, él con un fuerte carisma no tuvo problema en dirigir la atención de ella hacia él. ¿cómo terminó la historia? El hombre dejó la sanación, se fue a vivir a Buenos Aires a la casa de esta chica y al poco tiempo se termina la relación. Era de por si algo inviable -muy joven ella- pero no volvió a ser sanador ni a vivir la la armonía que vivía.
También tienes toda la razón sobre las influencias sutiles: los lugares, las compañías, incluso un perfume, pueden quedarse adheridos a nuestro campo como ecos ajenos. A veces basta llegar a casa y lavarse las manos para sacudirse lo que no es propio. En cambio, un incienso, un sonido, una música que no exige entender las palabras… sí elevan. Es hermoso que lo notes con tanta claridad.
Y me ha encantado tu reflexión:
la oscuridad puede convertirse en luz, pero sólo cuando nace el deseo de volver a ser lo que somos.
Nada más cierto.
Me hiciste sonreír también con el Pu Erh olvidado y con esa postal del invierno que ya los abraza mientras aquí el verano asoma ligero, con Papá Noel en bermudas y el sol derramado sobre las veredas. Hace calor como aquí hace todos los diciembres, ni aterradores calores «climáticos» ni «anomalías» gravitacionales de cataclismos ocultos jaja
Gracias, por cada detalle que aportas, por cada matiz que ves, por tu tiempo y tu presencia.
Siempre es un placer encontrarte en estas letras.
Un abrazo grande, de esos que viajan como viento suave y llegan sin perder calor. 🤗✨
Este hombre o mujer 🤔 siempre dice cosas más que interesantes y yo tampoco tengo dudas que es un alma encarnada con muuuchas vidas aprendiendo.
Si te fijas, siempre encuentra algo que no está en el desarrollo del tema y que ninguna pregunta o comentario lo había notado.
Eso de la energía y la vibración como individuales pero independientes; diferentes pero conectadas y que ninguna es algo adquirido, hoy la tienes y mañana no sabes, es una cereza en la torta que es la publicación 👏
Energía y vibración son dos cosas diferentes porque no todo lo que tiene energía vibra ni es energía positiva todo lo que vibra. Y es que a veces el punto ideal tampoco es positivo ni negativo, es el centro, lo neutro. Desde allí soñamos y nacen los cambios nunca de los extremos pero… no todos lo saben y esta alma tal parece que de siempre.
La energía positiva es solo el ideal de lo que queremos, ya sea el cuerpo, ya sea el corazón porque el universo ama la neutralidad y allí quizás habite el Dios que todos llevamos en nuestro corazón.
Abrazo compartido 🤗 🤗💫💫✨️
Querida Celia,
qué bonito lo que has percibido… porque en verdad, más allá de nombres, géneros o rostros, hay almas que se delatan solas por la profundidad con la que miran. Lagartija Brava es una de esas presencias que no sólo leen: intuyen, exploran, encuentran matices que no estaban escritos y los traen a la superficie como si siempre hubieran estado allí. Esa sensibilidad no se improvisa: es herencia de muchas vidas, de muchos caminos andados.
Y me hizo sonreír tu pregunta sobre si será hombre o mujer… porque cuando nos conectamos desde el alma, esas diferencias se vuelven pequeñas, casi irrelevantes. Lo que importa no es el envase, sino la luz que cada uno ofrece. A veces ni siquiera pensamos en el “quién”, sólo sentimos la vibración del “qué”.
Es cierto lo que dices: energía y vibración no son lo mismo. La energía puede ser un océano quieto, vasto, inmenso… y la vibración, la forma en la que ese océano se mueve. A veces alta, a veces baja, a veces neutra. Y justamente allí, en ese punto neutro del que hablas, en ese centro silencioso, nace lo más puro: los cambios, las decisiones que transforman, la paz que no depende de los extremos.
Quizás por eso el universo ama la neutralidad: porque es la puerta donde cada alma recuerda su origen, donde respira el pequeño dios interior que todos llevamos como una chispa escondida.
Gracias por tu sensibilidad, por tu mirada y por este abrazo que llega doble, cálido y luminoso. 🤗✨
Es hermoso verte participar desde ese lugar tan genuino.
Un abrazo grande, compartido y redondo, como esos que arropan sin apretar. 🤗💫