HONGUITOS DE DIOS

Honguitos de Dios. La ceremonia de los hongos sagrados.

Este artículo es una reedición de otro que supe escribir hace muchos años -en otro blog de chamanismo (Tierra de chamanes) y que hasta el día de hoy sigo recibiendo consultas por aquel viejo correo de yahoo (Mapu Lagampu). Honguitos de Dios

Apunta a informar, desmitificar y transmitir un saber que todavía vive en las culturas de esos sabios pueblos originarios y que muy poca tradición escrita va quedando de dicho conocimiento, al ser una sabiduría transmitida de boca en boca y generación a generación.

La historia de los hongos y los hombres es tan antigua casi como la humanidad. Es también – al igual que todas las historias que merecen ser contadas – una historia de amor y de odio; de miedos y de desconfianza; de mentiras y de persecución…

Antes de comenzar, me vienen a la mente las palabras de una sabia amiga que hace tiempo no veo –y no por eso no tenga siempre en mi mente- que supo responder a mi pregunta de cuando uno realmente estaba preparado para recibir la sabiduría de los Honguitos de Dios.

Supo decirme: “Cuando te sientas encorvado por las experiencias de la vida pero recto en tu corazón; audaz pero de andar pausado;  la salud de tu alma maciza, aunque tu cuerpo ande a las rengueadas, con alergia a todo lo que huela a misa, despeinado por el viento y con un capital que no sea más que tu sonrisa, ya puedes venir a visitarme La terriblemente sabia Nena Barale; chamana de las sierras de Córdoba

Los honguitos de Dios son los mismos que pueblos de norte llamaban carne de dios, carne de los dioses, Flores, Florecitas, Angelitos o simplemente “teonanácatl” que  significa precisamente, carne de DIOS.

Son las variedades Psilocybe Sempervivay, Psilocybe Wassonii. Psilocybe Yunguensis. Psilocybe Caerulescens.

El uso ancestral de estos hongos en Sudamérica se halla atestiguado a través de las ceramica arqueológica, en la que aparecen desde modelados, hasta grabados incisos y dibujos que representan hongos. Y ello desde México y Colombia, hasta Perú y Noroeste argentino.

La cultura Aguada, por ejemplo, es característica por representar en sus dibujos incisos, hechos con una espina de cactus, la estilización de estos hongos, siempre dibujados en pares, costumbre ritual aún hoy vigente en México, donde los aborígenes consumen estos hongos de a pares (dos por vez). La representación de honguillos aparece a veces en tocados que parten de la cabeza de un Chamán, dibujados sobre cerámicas negras incisas, símbolo del trance ritual y místico.

Este culto al hongo no se halla actualmente en nuestro territorio, pero no cabe duda de que ha existido y que su uso desapareció debido a la represión desatada por la Iglesia contra estos cultos denominados satánicos.

El principio activo de estos hongos es la psilocibina en mayor medida, y en menor la psilocina, ambos alcaloides muy activos. Se hallan en porcentajes muy reducidos (del 0,2 al 0,6 por ciento), analizando hongos secos (en peso). Si se analizara hongos frescos o verdes ese porcentaje se reduciría muchísimo mas. Algunas de estas especies suelen crecer en el excremento- del ganado cebuino (estiércol del cebú), después de las lluvias y cuando hace mucho calor. Otros crecen sobre troncos podridos. Otros sobre bosta de vaca (húmeda). El terreno propicio para ellos debe ser calcáreo y suelen existir en bosques húmedos, especial mente de pinos. Estos hongos son muy pequeños, de unos 2,5 a unos 10 centímetros de altura. Su color es desde amarillento hasta marronáceo.

La actividad psicotrópica de los Honguitos de Dios es imposible de traducir con palabras. Pero para simplificar podemos decir que producen excitaciones y alucinaciones visuales y también sensitivas (gustativas, táctiles y olfativas), con una superposición de las nociones de espacio tiempo. Pero el efecto inexplicable que es procurado a través de la ingesta de estos hongos es la desconexión de la habitualidad y sus parámetros por un lado y la reconexión con la Superdimensionalidad que nos deja en estado “de nada”, para hablar con los términos que San Juan de la Cruz o Teresa de Jesús utilizaron para describir el éxtasis o arrobamiento.

Honguitos de Dios

PREPARACIÓN Y USO.

La Chamána mexicana María Sabina es afamada en todo el mundo por sus “curas del alma”, que realizaba en sesiones por medio de la ingestión de estos Honguitos de Dios. Existen libros al respecto, que explican con detalle el ritual. Los hongos son recolectados por un Chamán, su ayudante o persona experimentada. No se los vende.

Se los debe tratar con todo respeto, no lastimarlos, pues de lo contrario no surten efecto. Se, los guarda durante su traslado dentro de vasijas o recipientes herméticamente cerrados. Los hongos desecados tienen mayor porcentaje de psilocibina; sin embargo, cuando se los ingiere crudos, será necesario comer mayor cantidad para obtener el efecto. Se los puede comer crudos y desecados; o crudos y frescos; o también en un cocimiento que se hace hirviendo los hongos durante unos minutos. Lo más frecuente, sin embargo, es comerlos crudos y frescos. De allí que la cantidad requerida sea bastante alta: alrededor de doce hongos como promedio, y, en algunos casos, hasta treinta. Mucho depende del tamaño de ellos y de la especie usada.

Se los debe masticar muy lentamente, concentrando la mente, a fin de insalivarlos bastante. María Sabina respetaba la costumbre ancestral de los indios mexicanos, consistente en tomar chocolate antes de ingerir los hongos. El ritual se celebraba de noche, a la luz de velas, las que después también se apagaban. La sesión duraba toda una noche, hasta el amanecer. Los hongos se cuentan por pares y así se sirven y se ingieren. La dosis que comió un estudioso norteamericano que tomó parte del ritual fue de seis pares (doce hongos), mientras que María Sabina ingirió trece pares (veintiséis hongos). Todo depende del tamaño de los honguitos: de allí la necesidad de que un Chamán experimentado controle la sesión y a cada uno de los pacientes.

En el suelo, a manera de sahumerio, ardía copal. Cuando la persona que ha comido los Honguitos de Dios comienza a tiritar, ello es señal de que está por entrar en trance y se lo abriga con frazadas. Puede estar  tanto sentado en el suelo, como recostado sobre una colchoneta o mantas. El efecto comenzó a la media hora de ingerir los Honguitos de Dios, según el relato del antropólogo. María Sabina cantaba y pronunciaba palabras u oraciones durante toda la noche, salvo pausas que se producían aproximadamente cada hora. Algunos varones fuman tabaco durante las sesiones.

El inframundo y el mundo de la Superrealidad se unifican en el trance, y sería vano explicar las visiones como alteraciones de la noción de espacio y de tiempo, o como alucinaciones sensoriales. “Los hongos sagrados me llevan y me traen al mundo donde todo se sabe. Son ellos, los hongos sagrados, los que hablan en una forma que yo puedo entender. Yo les pregunto y ellos me responden…” dijo María Sabina. Al regresar del viaje se sabe lo que se quería saber, si una enfermedad es curable y cómo, o si no lo es. También se conoce el futuro, y la verdadera importancia relativa de las cosas. Y también se sabe “algo más”, que es imposible de explicar con palabras. La mente queda modificada para siempre, aunque Serán necesarias varias sesiones  (unas cuatro) para poder “digerir” y aceptar el efecto y los cambios que las Visiones del otro mundo entrañarán para la vida del que ha sido iniciado.

“Cuando los delincuentes te denigren y la gente honesta te valore, ponte contento: Estás en la buena senda”   Sabiduría Sufí

Ahora digo, sabiduría de la vida!!

Abrazo de viento a tu corazón, en la voz de Mapu Lagampu!!

 

Las fotos están en su rinconcito 📷

1 comentario en “HONGUITOS DE DIOS”

  1. Pingback: LOS ESTADOS ALTERADOS DE CONSCIENCIA - Sabios y ciegos

Los comentarios están cerrados.

error: Blog de los Sabios!!
Scroll al inicio