El gran despertar es un proceso profundo y espiritual. Marca el inicio de la conexión del individuo con el gran espíritu del Universo. Este despertar no es simplemente un evento, sino una transformación interior que comienza cuando uno siente el llamado a buscar una visión. Esta visión es la llave para abrir la puerta hacia el chamanismo y simboliza el primer paso hacia la unificación de nuestro espíritu con el espíritu universal.
Es ese momento de nuestra vida, donde uno implora una visión. La visión que abra sin lugar a dudas la puerta de acceso al chamanismo y nuestro espíritu empiece a ser uno solo con el gran espíritu del Universo.
Que vaya a un lugar solitario, a la costa de algún río, a una montaña donde encuentre el nido del cóndor y del águila. A una montaña donde uno encuentre la presencia de nuestros antepasados en el encuentro consigo mismo.
La Búsqueda de la Visión
La Búsqueda de la Visión es una experiencia de renacimiento espiritual. Donde el alma del buscador se une al vientre de la Madre Tierra en busca de una conexión más profunda con lo divino. Es un viaje al encuentro consigo mismo, en lugares solitarios, como una montaña. El rincón donde habitan el cóndor y el águila. La orilla de un río, donde se siente la presencia de los ancestros. Este momento es sagrado y requiere una entrega total del cuerpo y alma. También una aceptación completa del encuentro con lo desconocido.
Al entrar en este proceso, uno se sintoniza con el espíritu del Universo, los elementos de la naturaleza y las fuerzas invisibles que guían a cada ser. Es un acto de rendición y de apertura a los misterios del cosmos. Una invitación a la conciencia superior que yace en cada uno de nosotros, esperando ser despertada.
La Búsqueda de una Visión es un momento de la vida donde uno se encuentra naciendo en el vientre de la Madre Tierra. De alguna manera vuelve por en el ombligo de la Madre Tierra.
En esa búsqueda, uno se abraza al espíritu del Universo. También de las cosas y de nuestros antepasados tal y como ellos lo hacían.
Nosotros creemos que el Gran Espíritu está en todas partes, en todos los lugares. Nuestra preferencia, nuestra elección, es encontrarlo en la naturaleza. Viviendo en el fuego, en la tierra húmeda y en el humo que nos impregna y nos limpia…
Eternos Buscadores
Sí, nosotros somos los que enviamos una voz. Los que rezamos a las cuatro direcciones, al Cielo y a la Tierra. Los que ponemos los rezos todos los días del año, incluyendo a quienes sentimos parte de nuestra vida en este tiempo y este plano. Somos aquellos que desenredamos nuestra vida. Somos los que estamos poniendo un orden, una perspectiva, de tal manera que ponemos un sueño, una visión. Que sembramos una imploración de visión en cada paso que damos cada día. Siempre esperando que dentro del Misterio se encuentre una rogativa en este día, en este tiempo que estamos viviendo.
Esto es lo que estamos recuperando, volver a construir en armonía con la naturaleza. A construir de acuerdo con la naturaleza del lugar, con la naturaleza del propio ser natural que hay dentro de nosotros.
Recordar cómo lo hicieron nuestros antepasados en esta tierra, en estas montañas y pampas. En lugares antiguos donde está claramente mostrado que ellos fueron y se unieron al espíritu de la montaña. Se unieron al espíritu del lugar y de esta manera crearon una relación en la que no alteraron la Naturaleza. Por eso en cada oración, en cada plegaria, en cada pensamiento está incluido el propósito de la persona. La sinceridad, la humildad, la integridad, la disponibilidad y la voluntad.
Métodos
Para la Búsqueda de la Visión, se realizan trescientos sesenta y cinco rezos. Son los que pedimos para que estén representados todos los días del año.
Algunos lo hacen diferente; nosotros hemos tomado este diseño basado en nuestra propia inspiración de ver la vida, de comprometernos con la vida, de tener un pensamiento para cada día del año.
El ser que va a la búsqueda de su Visión es un ser que ama. Que está ahí para acrecentar sus maneras de amar y poder transmitir el cariño, el amor que le han entregado el Padre Sol y la Madre, Tierra, el Aire y el Agua.
En el día y en la noche está en total alerta, tratando de ampliar su percepción. De recibir la sabiduría tan conscientemente como pueda y como lo hicieron sus ancestros.
Un buscador de visión es aquel que abre un espacio dentro de sí mismo, dejando ir aquellas cosas que ya conoce bien. Sabe que no valen la pena y poniendo cosas mejores que sí valen la pena.
La Búsqueda
Es adentrarse en el misterio y permitir que el misterio se adentre en uno.
Este es el propósito con el que nosotros hemos decidido entregar. La custodia de un instrumento sagrado, la sabiduría de las plantas sagradas, a quienes se comprometen con la tradición, pues sabemos que son personas que han probado y se han probado a sí mismas su verdadera intención. Encontramos, de esta manera, un árbol en la montaña.
El será uno de los primeros maestros del buscador de visión, le dará sombra, le dará ánimo.
Tiene, también, otros espíritus viviendo sobre sus ramas. El conocimiento de nuestros antepasados dice que quien conoce el espíritu del árbol, conoce en verdad el espíritu de la vida.
Este sería el proceso y el medio para entender que todos, tenemos un solo padre y una sola madre.
Así volveremos a reunirnos en el hogar, que es el seno de nuestra Madre Tierra y a sentir nuevamente el latido de la relación real con la Naturaleza.
La Unificación con el Gran Espíritu
Durante esta búsqueda, el buscador empieza a percibir la interconexión de todas las cosas. La energía de los árboles, el viento, los animales y las montañas. Este despertar revela que todo es parte del gran espíritu universal. La visión no es algo que simplemente llega. Es algo que nace desde dentro, una unión con la sabiduría eterna que ha estado latente desde el principio de los tiempos.
El proceso de despertar trae consigo una sensación de claridad y propósito. Los chamanes y buscadores de todas las épocas han hablado de este encuentro como un paso crucial en la evolución espiritual. Al recibir la visión, se despierta una fuerza interior que lleva a la persona a caminar el sendero del espíritu, iluminando su vida con propósito y sabiduría.
El Camino del Despertar
Este camino es exigente. La visión que uno busca puede no llegar de inmediato o manifestarse de formas inesperadas. A veces incluso desafiando las creencias o los miedos más profundos. Pero una vez recibida, esa visión cambia la vida para siempre. Permitiendo que el espíritu del individuo florezca en conexión con la energía del universo.
El Gran Despertar es, en última instancia, un retorno a la fuente. Un recordatorio de que no estamos solos y que nuestras vidas tienen un propósito divino que está entrelazado con el universo en su totalidad. Es el momento en el que comprendemos que somos parte del todo y el todo es parte de nosotros.
La Esencia en la Huella que Dejamos
En el proceso de la búsqueda de su visión, uno se desprende de la noción física del cuerpo y comprende que la esencia de lo que somos no reside únicamente en el cuerpo en el que vivimos, sino en las huellas que dejamos junto a otros. Es en esa conexión con los hermanos, con esos otros cuerpos, donde nuestra alma se complementa y encuentra su propósito. Este caminar conjunto, entrelazado en espíritu, hace que la vida sea digna de ser vivida.
Vivir como si fuéramos solo humo, amar como si fuéramos eternos, abrazar como si estuviéramos fundiéndonos con el otro —estos actos reflejan el verdadero despertar. El despertar no es solo una experiencia interna, sino un flujo continuo de energía compartida. Así como los seres humanos, las plantas y los elementos que nos rodean también forman parte de este flujo, siendo puentes entre lo material y lo espiritual.

La magia de la vida se experimenta cuando, en un acto ritual, quemamos una hierba, una resina o una madera. Este acto libera el corazón de la Madre Tierra para que se funda en el corazón del Gran Espíritu. Al hacerlo, nosotros mismos nos convertimos en puentes de esa magia, en canales por los cuales el espíritu fluye, conectando los reinos visibles e invisibles.
La búsqueda de visión es, por lo tanto, un proceso en el que aprendemos a ser ese puente. No solo buscamos ver el mundo de una manera diferente, sino que nos preparamos para sentirnos como uno con el Gran Espíritu del Universo, integrándonos con el todo, abrazando nuestra esencia profunda y la magia del cosmos.
Palabras Finales
El Gran Despertar no es sólo un momento, un destino.
Sino un viaje continuo de conexión profunda con nosotros mismos, con los demás y con el Universo. A medida que caminamos por esta senda de autodescubrimiento, abrazamos nuestra verdadera esencia. También despojándonos de las ilusiones y abriendo nuestros corazones al amor y a la sabiduría. El despertar es una invitación a vivir con intensidad. A amar sin límites y a ser conscientes del poderoso rol que jugamos como puentes entre la Tierra y el Gran Espíritu. En ese caminar, descubrimos que somos parte de algo mucho más grande. Que nuestra vida, guiada por la visión, es un faro de luz y propósito para el mundo.
Feliz Vida 😊
Sabiduría de la Vida 😊
Las fotos están en su rinconcito 📷



El Gran Despertar… Como a mí me pasa, me imagino que habrá personas que ellas mismas se bloquearan para no llegar a ese despertar.
Prioridades, apegos, miedos, penas,deseos, ego … En primer lugar, la conciencia tiene que encontrarse en un estado en el que se haya transcendido todo eso, luego que se den las circunstancias para buscar la » visión» y saber interpretarla con sabiduría… Cada persona tiene su proceso.
Por aquí, está estación del año, es la que más me hace conectar con todo… Los olores del bosque, el sonido de las hojas secas al pisarlas, el sonido de las aves emigrando a zonas más templadas, empujadas por el frío en el norte de Europa… Quizás la clave para conectar sea la atención, darnos cuenta de que antes de buscar mundos paralelos, ver qué hay un mundo alrededor nuestro, que no apreciamos…
Estación nostalgica…
Tú poesía de ayer, fantástica…
Me agrada mucho leerte,
Un Gran abrazo, cuidate!!
Es muy cierto eso que dices sobre como algunas almas bloquean su propio despertar, supongo que porque todavía no es su tiempo o simplemente porque los apegos a las cosas de estos mundos 3d han hecho que lo posterguen para quien sabe cuándo. Siempre dicen que hay que respetar el descanso del alma que está dormida a la realidad, al igual que sus tiempos; como nosotros deseamos lo mismo cuando estábamos en esa situación.
El otoño no es para todos dicen los sabios, sino para las almas serenas que llevan caminando mucho tiempo los senderos del aprendizaje. Sucede que el otoño es una invitación a la reflexión, mirar adentro, hacer balance y replantearse muchas cosas. (https://sabiosyciegos.com.ar/wp/otono-y-reflexion) Personalmente no me agrada el otoño, me pone bastante melancólico y hasta triste, aquí se instalan incontables días grises, llovizna constante y preferiría pasar directamente al frío del invierno que ni calor o frío me incomodan jaja.
Y sobre la poesía, (https://versos.sabiosyciegos.com.ar/rayo-de-amor) ocurrió algo singular, a mí personalmente, nunca llegó a gustarme del todo porque siempre sentía que le seguía faltando algo, la comencé al revés, mirando una foro, cosa que nunca hago, siempre la poesía está escrita y a posterior busco una foto que sienta la puede acompañar. En este caso fue primero la foto, la escribí, corregí, rehíce y se fue haciendo larga porque no sabía cómo cerrarla y sin embargo es increíble la buena crítica y elogios que ha tenido, un diario de Buenos Aires, me la solicitó para publicarla en un suplemento el domingo que viene, sin dudas les ha agradado.
Ah! La foto de la publicación Otoño y reflexión es de un pueblito de España, Soria a orillas del río Duero.
Abrazo de viento estimada Lagartija.