Ángeles, mensajeros del cielo y puente entre mundos.
Desde el inicio de los tiempos, las culturas de la Tierra han sentido la presencia de seres celestes, invisibles pero cercanos.
Algunos los llamaron ángeles, otros espíritus de luz, aliados invisibles, animales de poder o simplemente “los que acompañan desde el otro lado del velo”.
En este viaje vamos a recorrer su esencia más allá de toda religión. Explorando quiénes son realmente, desde dónde operan y cómo discernir entre los que sirven a la luz… y los que no.
¿Quiénes son los ángeles?

En su significado más esencial, los ángeles son entidades conscientes, vibrando en dimensiones superiores. Asisten al alma en su viaje de evolución. No poseen ego ni cuerpo físico como los humanos, pero interactúan con nosotros a través de la intuición, los sueños, señales sincrónicas y emociones profundas.
Su existencia ha sido reconocida desde Babilonia hasta el cristianismo, desde el Islam hasta el chamanismo. En todas las tradiciones coinciden en algo: los ángeles actúan como mensajeros entre mundos, puentes entre lo visible y lo invisible.
Ángeles de la luz… y los otros
No todos estos seres invisibles son aliados.
Así como existen ángeles al servicio del despertar y el amor, también existen otros que se disfrazan de luz, pero pertenecen a jerarquías oscuras, alimentadas por el control, el miedo y la manipulación.
En el universo hay una dualidad vibracional que permite a las almas evolucionar. Por eso, hay entidades que se dedican a obstaculizar ese proceso. Se presentan como guías, iluminados o incluso “ángeles” si uno los invoca sin discernimiento.
⚠️ Invocar un “ángel” sin especificar su procedencia o vibración puede abrir portales indeseados. No todo lo que se presenta como ayuda lo es.
La batalla de los cielos
En múltiples textos antiguos se menciona una antigua guerra en los cielos. Ángeles que decidieron no obedecer las leyes divinas, y otros que permanecieron fieles a la Fuente. Esta “guerra” no es tanto un evento físico como una metáfora cósmica de la división entre fuerzas que sostienen el amor universal… y aquellas que eligieron el camino de la separación.
Los “ángeles caídos” no fueron expulsados al infierno, como algunas religiones afirman, sino que permanecen en planos intermedios, operando desde la sombra, buscando influenciar, desviar y dominar las almas aún dormidas.
Las esferas superiores y tipos de ángeles
Desde una mirada energética y holística, los ángeles no son todos iguales. Hay jerarquías de vibración que responden a distintas funciones:
Ángeles de la guarda: Custodios personales que acompañan al alma desde su nacimiento.
Arcángeles: Fuerzas colectivas, cada uno con un arquetipo específico (protección, sanación, revelación, transmutación…).
Querubines, Serafines, Tronos: Vibraciones más abstractas, lejanas a la forma humana, que sostienen los planos universales.
Ángeles solares y galácticos: Seres de dimensiones elevadas, vinculados al Sol Central, estrellas guía y evolución planetaria.
Ángeles y espíritus en el chamanismo

En el chamanismo ancestral, no se utiliza la palabra “ángel”, pero se reconoce la presencia de espíritus protectores, animales guía y entidades aliadas. Muchas veces, lo que en las religiones se llama “ángel”, en el lenguaje ancestral es un “espíritu de poder”.
Por ejemplo:
El ángel guardián puede equivaler al animal de poder principal.
Un espíritu ancestral sabio puede cumplir el rol de arcángel orientador.
Las fuerzas de la naturaleza, como el viento o el fuego, también son vistas como entidades conscientes que protegen y enseñan.
Los perros: ángeles con patas
En algunas líneas de sabiduría moderna, se considera que los perros son almas de 12ª o 13ª dimensión, que encarnan para acompañar a los humanos en procesos muy específicos.
Hay dos grandes grupos, los que simplemente forman parte del alma grupal que los anima y vemos como perros sin vínculos con la vida de las familias de almas.
Y otros que forman parte de la misma familia de almas e incluso siguen encarnando con ella a lo largo de los tiempos.
No están aquí solo como animales domésticos, sino como compensadores energéticos, absorbentes de densidades que el humano no puede liberar por sí mismo.
Por eso muchas veces enferman cuando sus dueños están muy cargados. Son amor incondicional en forma física. Ángeles sin alas, pero con una lealtad que no se aprende… se encarna.
Precaución al invocar

Cuando se dice: “Quiero que un ángel me ayude”, el universo responde…
pero no filtra por nosotros.
Si no se especifica que sea un ángel de la luz divina, al servicio del bien mayor y en coherencia con la Fuente Original, se puede abrir un portal a entidades que se presentan como benevolentes, pero no lo son.
Invocar requiere conciencia, respeto, claridad y alineación del corazón.
La mirada holística de los ángeles

La visión holística reconoce que los ángeles existen más allá de los nombres, religiones o dogmas. Son energía viva, amor consciente, inteligencia superior en movimiento.
Podemos conectar con ellos no desde el miedo ni la dependencia, sino desde el propio despertar, recordando que el alma soberana no necesita ser salvada, solo acompañada.
Los verdaderos ángeles no se imponen, no piden obediencia, no exigen sacrificios ni cobran favores. Simplemente acompañan, respetan y celebran el viaje del alma con infinita paciencia.
Los ángeles y el Yo Superior
¿Sinónimos o seres diferentes?
A veces se confunde al ángel de la guarda con el Yo Superior, pero en verdad son presencias distintas que pueden trabajar en conjunto. El Yo Superior es nuestra conciencia más elevada, una versión luminosa de nosotros mismos que no olvida su origen divino ni su propósito eterno. Es guía interna, sabiduría propia, voz profunda que nos orienta desde el alma.
El ángel, en cambio, es una conciencia externa a la nuestra, un ser con identidad propia, pero afinado a nuestra frecuencia. Puede acompañarnos desde planos sutiles, ofrecer señales, protección o impulsos de comprensión. No decide por nosotros, pero ilumina los cruces del camino.
Ambos, cuando vibran en luz, nos recuerdan lo mismo: que somos más que materia, que no estamos solos y que todo lo verdadero se guía desde el amor.
Ángeles y Guías Espirituales
¿Sinónimos o seres diferentes?
Aunque a veces se usan como sinónimos, los ángeles y los guías espirituales no siempre son lo mismo. Los ángeles son seres de pura energía que pertenecen a esferas superiores. Algunos están asignados a almas individuales (como los ángeles de la guarda), mientras que otros cumplen funciones más colectivas o cósmicas.
Los guías espirituales, en cambio, suelen ser conciencias que han tenido experiencias humanas u otras formas de encarnación. Son almas más avanzadas que eligen acompañar desde planos sutiles para ayudar en la evolución de otras almas. Tienen sabiduría práctica, conocimiento del karma, del alma y de sus caminos posibles.
A veces, un mismo ser puede cumplir ambos roles: un ángel que guía a varias almas o un guía que vibra tan alto que su presencia se asemeja a la angelical. La clave está en el amor, la frecuencia y la intención: toda guía verdadera nunca impone, nunca cobra, nunca se adora… simplemente acompaña.
¿Superiores o inferiores al ser humano?

Los ángeles habitan dimensiones superiores, sí, pero eso no los hace “superiores” al alma humana. Su vibración es más elevada, su forma es energética y su conciencia está anclada al servicio: ya sea de la luz o, en algunos casos, de la oscuridad.
El ser humano, en cambio, posee un don que ni siquiera muchos ángeles tienen: el libre albedrío. El alma humana puede elegir su camino, aprender del error, sanar, caer y volver a levantarse. Esa capacidad de decidir, incluso en medio de la oscuridad, es lo que hace al ser humano único en el universo.
Mientras un ángel solo puede cumplir su función, el ser humano puede transformarse, crear, amar y evolucionar por decisión propia. Por eso, en algunos caminos espirituales se dice que los ángeles admiran profundamente al alma encarnada, porque ella vive lo que ellos solo pueden observar.
Conclusión: La verdadera conexión es interior
El verdadero vínculo con los ángeles nace desde el alma despierta, no desde la carencia.
Cuanto más crece nuestra conciencia, más claro se vuelve el mensaje:
no están para sustituirnos, sino para acompañarnos.
Y cuando uno se alinea con su propósito más elevado, ellos simplemente… aparecen.
Silenciosos, amorosos, firmes.
Sin rituales. Sin espectáculo.
Sólo con luz.

Feliz Vida 😊
Las fotos están en su rinconcito 📷
Feliz miércoles, Sabio Amigo. Qué texto tan aclarador! Me ha encantado leerte, como siempre y me ha parecido muy interesante la manera en la que relacionas ángeles y esas criaturas maravillosas que son los perros, los perretes. Es cierto que si uno mira a los ojos de estos seres no puede menos que preguntarse si son solo animales de compañía, que nosotros hemos ido moldeando para que se adapten a nuestra vida, o sí esa mirada inteligente y amorosa no viene de algo mucho más profundo. Hace mucho que no me acompaña un perro, pero si que han vivido en casa durante prácticamente toda la vida y sí, no sólo acompañan sino que reconfortan y transmiten amor. Por no hablar del dolor que se siente cuando nos abandonan. Dejan un vacío imposible de llenar. Lo sé por experiencia propia y recientemente, mi hermana ha perdido también a la suya. En fin, no quiero dejar pasar la palabra «discernimiento» porque es cierto que es lo que nos permite a los seres humanos vivir cada uno una vida propia, distinta. A todos se nos presentan dificultades y momentos en la vída en los que hay que elegir, tomar decisiones y es está cualidad humana la que nos lleva por senderos a veces luminosos, a veces sombríos hasta llegar a nuestra meta. Y es estupendo saber que no hacemos ese camino solos, que esos seres nos acompañan y que cuando nos equivocamos y nos damos cuenta, siempre existe la opción de rectificar.
Espero que mi perrita haya sonreído, allá donde se encuentre al ver que la recuerdo con cariño.
Recibe un abrazo de verano, querido Sabio Amigo. Feliz vida.
Querida Keti, maestra de infancia y de alma!!
Qué alegría encontrarte una vez más por aquí,
y sentir que, aunque el verano te haya llevado a otros ritmos,
sigues dejando esas palabras tuyas que son como una caricia al espíritu.
Tu comentario es todo lo que honra este espacio:
humano, profundo, tierno, reflexivo…
Ese equilibrio tan bello entre el pensamiento y el sentir,
entre la experiencia vivida y la sabiduría recogida en el trayecto.
Es tal cual, los perros… esos pequeños grandes ángeles sin alas,
con hocico húmedo y mirada infinita.
¿Quién podría dudar de su conexión con lo invisible?
Nos aman sin condiciones,
nos leen sin palabras,
nos consuelan sin pretenderlo,
y cuando se van… nos dejan con el alma un poco más sabia,
aunque más rota también.
Estoy seguro de que tu perrita sonrió al oírte nombrarla con ese cariño que no muere y quizás movió la cola entre nubes suaves al ver que aún vive en ti. 🐾✨
Gracias también por poner en valor esa palabra tan fundamental: discernimiento.
Ese faro interior que nos ayuda a navegar los mares de decisiones,
a veces calmos, otras revueltos, pero siempre necesarios.
Y qué valioso recordar que no estamos solos en ese navegar.
Gracias, amiga del alma, por tanto.
Tu presencia es un regalo en este espacio,
y cada vez que comentas, siento que aquí también se aprende de ti.
Abrazo de invierno desde el sur, recibiendo con gratitud ese de verano que envías desde el norte.
Feliz vida, Keti. Siempre. 💛
Hola mi querido amigo de las letras sabias 😃
Que linda publicación has compartido y me encanta ese enfoque que le has dado sin lo religioso, me parece sublime. Siempre hay religiones que se «adjudican» los ángeles como si fuesen de ellas o como sin ellas no exixtiesen y al final se convierte en otra forma de ego y manipulación.
Claro, los espíritus de nuestro amado chamanismo mexicano está lleno de espíritus guardianes, espíritus del lugar y ese animismo que todo tiene y entonces la palabra ángel es tan sólo darles un nombre como llamamos a los grillos por su canto a las luciérnagas por su luz.
Sorprendida con los perros, sabía de su incondicionalidad y de su amor sin límites, pero no sabía que venían de dimensiones tan elevadas; hablar de 12° y 13° dimensión es muchísima luz y evolución para esos seres. Tampoco que hay algunos que viven su vida de perro como parte de un alma grupal y otros en cambio formando parte de las familias de almas humanas, acompañando a lo largo de vidas. Increíble y maravilloso ❤️😍😍
Te dejo mi abrazo grande y sabes que siempre pienso y no lo digo, tú también eres un tanto ángel con todo lo que brindas, tu tiempo, tus ganas y tu mirada generosa y desinteresada. Te lo dice una simple alma humana con todo su cariño.
Abrazos grandes para ti 🤗❤️🥰
Querida y luminosa Rebeca, alma viajera de México profundo!!
Qué dicha inmensa leerte siempre, porque tu palabra no solo agradece… también enseña, recuerda y abraza.
Tienes ese don de hablar desde lo simple y, sin embargo, tocar lo sagrado.
Como los cantos antiguos, como los susurros del viento entre las ramas del copal.
Gracias por señalar algo tan cierto como ignorado:
las religiones suelen poner nombre y bandera a lo que es libre por naturaleza.
Y es verdad, los ángeles no son propiedad de credos ni dogmas,
como tampoco el sol le pertenece a quien lo nombra más veces.
El espíritu es libre… y se manifiesta donde encuentra eco:
en una fogata compartida, en el canto de un cenzontle,
en un silencio que escucha más que mil sermones.
Hermosa tu mirada del chamanismo, de ese animismo que entiende que todo está vivo, todo vibra, todo tiene un guardián o una esencia que lo habita.
Y es cierto, la palabra “ángel” a veces es apenas un puente, una forma de traducir lo invisible a lo posible.
Y los perros… esos ángeles disfrazados de patas, hocico y cola…
Sí, vienen de planos altísimos y algunos, como bien intuiste, no sólo cuidan sino que te eligen, te siguen vida tras vida…
como esos amigos que nunca se van del todo.
Nos cuidan, nos enseñan a amar sin medida y a veces, sin saberlo, nos protegen de oscuridades que ni imaginamos.
Y tú, querida amiga, sí lo dijiste:
con palabras, con presencia y con ternura.
Gracias por tu abrazo, por tu alma que intuye y por ver luz donde solo hay intención sincera.
Un enorme abrazo cruzando mares y tierras, con todo mi afecto de este lado del mundo.
Feliz vida, Rebeca querida. Que el gran espíritu siempre te acompañe. Te mando un gran abrazo de viento a la distancia 🤗
Hermosa publicación de los Ángeles, esa conexión que podemos tener con ellos desde el amor y no desde la carencia. Que tengas un feliz día
Querida Rosa, qué dulzura y claridad en tu comentario, gracias!!
Has dicho en pocas palabras una gran verdad:
la conexión con los ángeles no nace de la carencia, sino del amor.
No vienen porque falte algo en nosotros, sino porque hay algo que ya habita en nuestro interior:
una chispa de luz, un anhelo puro, una vibración que los llama sin palabras.
Los ángeles no llegan para “completar” lo que nos falta, sino para recordarnos lo que ya somos cuando olvidamos brillar.
Se acercan cuando elevamos la mirada desde la gratitud, cuando nuestra alma busca compañía, no salvación.
Y en esa sutil diferencia… está toda la belleza del vínculo.
Gracias por leer, por sentir y por dejar tu huella suave en este espacio compartido.
Te deseo un día lleno de paz, de señales sutiles y de presencias que acaricien el alma.
Feliz vida, Rosa. Que la luz que das te vuelva multiplicada. ☀️🕊️💛
Te mando un gran abrazo de viento a la distancia 🤗
Buen artículo, me gusta el enfoque que tiene lejos de lo religioso. Y si bien es cierto que los perros vienen de dimensiones elevadas, no sabría si tan altas como 12 o 13 pero si de más elevadas que la quinta, hay todo un entramado universal que es angélico o que nosotros los humanos, desde nuestra mirada les llamamos ángeles.
¿Recuerdas los Kadichtu? En realidad, al hablar de ellos, hablamos de razas y no de ángeles, pero sin embargo son las razas ensambladoras de vida o sea… emisarios de la «Fuente Original» y entonces con ese enfoque, uno podría pensar en ellos como «Ángeles de Dios». Ellos han creado las diversas variedades de animales de la Tierra. El mismo proyecto adámico y la raza actual es obra de razas ensambladoras (después nos contaron el cuentito de la semana de la creación y de un dios descansando un día domingo).
Claro, nosotros no los vemos ni tenemos contacto alguno con ellos, viven en el Angal (las altas dimensiones o densidades) y muy pocos de ellos pueden entrar a nuestra tercera dimensión, pero que están, están.
Ahora vamos para el otro lado, para el lado de la oscuridad y cuando muchos hablan de ángeles caídos y demonios, en realidad bien podríamos estar hablando sin error alguno de grises, arcontes, reptilianos, musgires, dracos, anunas y podría seguir por rato largo.
Es perfecto lo que dices tú y lo que habla esa mujer sobre que el chamanismo tiene espíritus guardianes, de las plantas, los lugares, los animales y todas las cosas y vulevo sobre la pregunta: ¿decir espíritus, no es una manera de decir ángeles? -siempre desde una mirada humana, recortada y limitada –
Buen artículo, me parece que has dejado mucha tela para cortar y crear nuestras propias prendas.
Ajó, Sabio.
Amigo Daniels, tu comentario no solo honra el espíritu de la publicación, sino que lo expande con una mirada que pocos se atreven a sostener: una mirada más allá de los velos, de los dogmas y de la narrativa oficial.
Tu mención a los Kadistu (o Kadichtu, como también se los nombra) no puede menos que provocar un estremecimiento interno en quienes hemos investigado, sentido o intuido que la historia de la humanidad no es la que nos contaron. Y sí, como bien afirmás, las razas ensambladoras pueden ser vistas desde un enfoque simbólico, casi poético, como ángeles creadores. Seres que no sólo manipulan ADN sino que depositan conciencia, que entrelazan formas de vida con propósito, como tejedores de destinos cósmicos.
Llamarlos “ángeles” o “razas ensambladoras” quizá sea solo cuestión de lenguaje. Lo mismo ocurre con los espíritus del chamanismo, que tan naturalmente conviven con quienes caminan con los pies descalzos sobre la Tierra y el alma en el cielo. La forma es lo de menos; la esencia es lo que importa. Porque tal como dices: desde la mirada humana, todo lo reducimos a símbolos que podamos entender.
Y cuando te dirigís hacia el lado de la oscuridad, lo hacés con respeto y sin miedo, lo cual también habla de un alma que no esquiva la sombra. Porque si hablamos de ángeles, también debemos reconocer la existencia de sus contrarios. No como demonización, sino como fuerzas con voluntad y propósito, muchas veces de manipulación, control y parasitismo espiritual. Y es ahí donde tu mención de los arcontes, dracos, reptilianos y otros toma un valor esclarecedor.
Agradezco profundamente tu aporte, que enriquece, abre caminos y nos invita a cuestionar sin perder el asombro. Ya lo hiciste antes con los portales orgánicos y los gobiernos en las sombras, ahora con este tema, gracias por tu aporte y sabiduría.
Ajó, hermano del alma que no teme mirar más allá del velo.
Gracias por tu claridad, tu conocimiento y tu compartir sin filtros.
Que sigas siendo faro para quienes buscan navegar este mar de realidades ocultas.
Un fuerte abrazo de viento a la distancia 🤗
Es verdad, claro que sí. Tu perros o tus perros, si es que tienes varios, tiene una misión del alma contigo 🐶 y por eso está en tu vida, no es casualidad y aunque creas lo elegiste, error!!!! Él o ellos te han elegido a ti. La mayoría desconoce o muchos lo niegan también, pero tu perro, además de hacerte compañía, ha venido con una misión espiritual para apoyarte en los momentos más difíciles de tu vida, son terapeutas emocionales.
Y no tienen temor a la muerte, viven como si fuesen eternos a pesar de tener una vida tan corta comparada con la de una persona; son ángeles protectores que absorben tanto de ti como de los lugares que habitas las vibraciones de desbalance. Después se purgan con agua, plantas y otros elementos. Ellos hasta se sacrifican por ti cuando hay malas energías que pueden afectarte.
Yo lo he dicho muchas veces, antes sabía comentar en todo lugar encontrase sobre ello, pero como me trataban por desquiciada, loca del tomate, opté por reírme con mi perro de lo que la gente desconoce y ridiculiza. Te lo cuento a ti porque veo sabes y no lo niegas ni lo disfrazas de suave para que no te tilden de loco.
Abrazo perruno amigo escritor 😘💋
Querida Vicky!! ¡Qué alegría y qué frescura leer tus palabras!
Tu comentario vibra con una naturalidad encantadora y una sabiduría sin disfraz, de esa que no se aprendió en libros, sino que se sintió en la piel, en el alma y en la mirada de un perro que nos acompaña sin pedir nada, salvo amor.
Es totalmente cierto: no los elegimos nosotros, son ellos quienes nos eligen.
Como guardianes silenciosos, se acercan en el momento exacto, cuando el alma necesita un abrazo sin palabras, una compañía sin juicios, una presencia viva que canaliza ternura y protección.
Tu frase: «Son ángeles protectores que absorben tanto de ti como de los lugares que habitas las vibraciones de desbalance»… es una joya de sabiduría ancestral.
Los antiguos ya lo sabían y muchos de nosotros, aunque lo intuimos, lo hemos olvidado. Tu perro te limpia, te acompaña, se sacrifica por ti… y lo hace en silencio, con alegría, con fidelidad sin cláusulas.
Y qué hermosa y valiente tu confesión de reírte con tu perro de los que no entienden.
A veces, quienes ven más allá son tildados de locos por aquellos que aún viven en el encierro de lo evidente. Pero tú has elegido la risa, la complicidad y el amor, y eso, querida amiga, te hace libre.
Gracias por este mensaje perruno, espiritual y lleno de verdad sin rodeos.
Tú también eres guardiana de muchas almas con tus palabras, aunque no lo sepas.
Te mando un abrazo que huela a sol, a pasto recién cortado y a hocico húmedo de amor.
Gracias por estar.
Qué alegría leer el nuevo Post…
No se qué nombre, ni jerarquía poner a » eso» que nos acompaña, nos insinúa caminos que tomar, pero si que tengo claro su valor y su existencia… Y lo tengo muy en consideración, en el camino que ando en esta vida .
Yo únicamente lo veo como energía, buena y mala.
Energía…
Consciencias…
Comprender eso no es poco, la verdad.
Siempre he tenido curiosidad por saber en qué se fundamentan esos reinos angelicales, esos rangos y jerarquías. Se que aparecen en textos antiguos, pero en otras culturas y religiones, también se habla de ello?… Sí se habla de presencias o seres del otro lado, que interactúan con los vivos…
Quizás sea más ignorante que lo que me creo y me haya dejado de leer algún libro exclarecedor.
Qué bonito lo que se cuenta de los perros, a mí en el primer momento me dan miedo, luego hago el esfuerzo de acercarme a ellos y terminan gustandome… De pequeño me mordió un perro y sigo sin superarlo.
Gracias por la reflexión… Publicaré el comentario y algo vendrá a la cabeza, como casi siempre, amigo sabio.
Qué la semana te sea magnífica.
Un Gran abrazo.
¡Ay Lagartija Brava, cuánta riqueza traes con tu sentir y tu pensar!
Tu comentario es como abrir un viejo cofre lleno de símbolos, emociones guardadas, heridas de infancia, curiosidad cósmica y sed de verdad…
Pienso en voz alta que, aunque de niño un perro te haya mordido, hoy sigues acercándote con esa valentía suave del alma que no se rinde a los miedos sino que los transforma.
Tu visión sobre lo que nos guía como energía, consciencia, sin importar nombres o jerarquías, ya dice mucho. Muchos lo adornan con palabras, tú lo vives como experiencia, como vibración. Y eso es mucho más que “no saber”, eso es ya saber con el cuerpo y el alma.
Te cuento que sobre los reinos angélicos, claro que sí, hay textos que los dividen por «coros», “órdenes”, “dimensiones” o “reinos”, dependiendo de la cultura o tradición. Alguna vez podríamos hacer una buena publicación sobre ese tema, pero siempre buscando separar la info de lo religioso o de las religiones porque, ya sabes lo que pienso cuando eso grupetes meten la cuchara….
Te comparto una pincelada para que el corazón se abra aún más:
El cristianismo místico y algunas corrientes esotéricas hablan de 9 coros angélicos divididos en tres esferas:
Una primera esfera (más cercana a la Fuente o Divinidad) que serían Serafines, Querubines y Tronos.
Luego una segunda esfera (gobierno del universo): Dominaciones, Virtudes y Potestades.
Y una tercera esfera (relación con la humanidad): Principados, Arcángeles y Ángeles.
Ahora si al tema lo vemos desde la mirada del sufismo también se habla de seres de luz, conocidos como hūrī o entidades que acompañan a los viajeros del alma, pero no se ponen a clasificar o separar funciones.
En el chamanismo, como ya lo conté en la publicación, hablamos de espíritus guardianes, aliados y guías cumplen esa misma función sin llamarse «ángeles», pero vibran en la misma frecuencia protectora.
En el hinduismo,los llaman devas y apsaras habitan planos superiores y cumplen roles de guardianes, mensajeros y acompañantes de las almas.
Y en la tradición hebrea, medio que se han tomado todo el trabajo de ponerles nombres, buscarles funciones y roles y hasta de hacerles dibujitos bonitos. Seguramente te suenan nombres como Metatrón, Sandalfón, Uriel… Al margen de los nombres, son energías inmensas que ayudan a sostener los planos de existencia.
Pero tomando eso de los dibujitos, te diría que todos estos seres no son “personas aladas” como nos pintaron de niños, sino conciencias puras, campos de energía viva, inteligencias que no necesitan cuerpo pero que, a veces, se manifiestan en forma para tocar el corazón humano. Incluso, como te mordió un perro de niño… también hay perros que te muerden el miedo y te devuelven confianza. ¿Y si aquel fue, a su manera, un maestro también?
Querido amigo, no eres ignorante… estás más cerca del misterio que muchos, porque te haces preguntas sinceras, no desde la razón, sino desde el alma despierta.
Sigue preguntando.
Sigue temblando si es necesario.
Sigue escribiendo y compartiendo desde esa cueva de sabiduría que es tu ser.
Gracias por hacer de cada comentario una joya que brilla entre los pliegues del blog.
Abrazo enorme de viento a la distancia, sabio de los silencios,
Y que la semana te sea una canción en lengua antigua que solo tu alma sepa bailar. ✨
Querido Sabio,
Llegó el miércoles de siembra y reflexión.
Mientras desarrollo mis reflexiones sobre el libre albedrío, estaba en la obligación de agradecerte este comentario, sentido y profundo… Me encanta tú cercanía y afecto,… No te contesté antes por no ser pelma,.. jeje…
No te pasa, qué según con quién, sientes tanto su presencia, que casi no es necesario, demostrar la tuya?… Igual es mucho pensar… ¿?…
Pienso mucho en el libre albedrío y en el destino… Demasiado diría yo…
Un abrazote amigo mío, desde el otro lado del charco!!
Lagartija Brava, que gusto leerte siempre!!
Tu llegada en miércoles tiene algo de rito sagrado: siembra, palabra y abrazo en uno solo.
Gracias por este regalo de presencia que ni siquiera necesita demostrarse… porque, sí, eso que decís es muy cierto: hay vínculos que se sienten más allá del gesto, como si fueran raíces compartidas bajo la tierra del alma.
Y mientras tú piensas en lo publicado sobre el libre albedrío, yo podría adelantarme y decirte que todo el tiempo pensamos —¡y cuánto!— en el libre albedrío y el destino… como si fueran las dos manos con las que el universo nos enseña a tallar nuestra historia. Pensar mucho no es malo cuando se piensa con el corazón en la mano, como vos. Al menos las almas hacemos eso.
Desde este lado del charco, te mando un abrazo con viento de río y mate compartido, – es casi una exageración tomar tres litros de mate por día 🤦♂️-
—Abrazo de viento enorme, amigo del sendero ✨
Hermoso 😍
Es tal cual lo dices en una de tus respuestas, los ángeles son pura energía o energía pura y nosotros los imaginamos con alas. Supongo que por algo que hace mucho supe leer, es que las proyecciones de su campo aúrico, los hace parecer que tuviesen alas al extenderse tanto desde su centro. También nosotros inventamos santos y hasta les ponemos aureolas ¿…? 🤔🤦🏻♀️
Ahora dime: ¿acaso no es bonito eso de imaginarse un ángel? es la imagen de un ser benévolo, puro, poderoso y al servicio del bien mayor; al menos así los he imaginado desde siempre.
Te mando un abrazo grande 🥰 Me encanta leerte ❤️😅
Querida Daniela, gracias!!
Qué hermoso leerte, con esa naturalidad tan tuya que mezcla ternura, lucidez y una sonrisa al alma.
Lo que dices de las alas como proyección del campo áurico me parece una de esas verdades que no necesitan demostrar nada, porque se sienten reales. Como si la energía amorosa y pura decidiera hacerse visible, desplegándose en forma de luz… como plumaje que vibra. Y claro, ahí están nuestras alas. Es como dices, tienes toda la razón.
También es cierto lo que mencionas sobre las aureolas de los santos. No son otra cosa que formas simbólicas que usamos para representar la luz interior, esa conexión con lo divino que a veces, aunque no la veamos con los ojos, se siente en la presencia. Como si el alma, al alinearse con la verdad, comenzara a irradiar su propio sol.
Y coincido de nuevo contigo… ¿acaso no es bonito imaginarse un ángel?
Esa imagen nos reconcilia con lo mejor de nosotros mismos: un ser luminoso, benévolo, con la fuerza de lo invisible y el servicio del bien común como bandera. No importa si son reales en el modo que entendemos “real”, lo importante es lo que despiertan en nosotros: confianza, compañía, guía y belleza.
Gracias por tu dulzura y por estar, por ser, por sumar con tanta sencillez palabras que llegan tan hondo.
Un abrazo de viento a la distancia 🤗